A veces no somos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor.
Nos pasamos el tiempo intentando encontrarnos a nosotros mismos cuando el mundo está pidiendo a gritos que lo conozcamos un poquito más, que estemos atentos a lo que pasa ahí fuera en vez de irnos a dormir todos los días con miles de preocupaciones bajo el brazo que además se duplican cuando nos levantamos al día siguiente.
Para colmo, nos pasamos la mitad de la vida pensando en el pasado y la otra mitad en el futuro, y cuando llega una situación de esas que no avisan sino que simplemente pasan y ya está, nos sentimos mal porque comenzamos a arrepentirnos de haber malgastado tanto tiempo pensando en lo que pude haber hecho y en lo que podré hacer dentro de dos días, y somos incapaces de pararnos a pensar en lo que podemos hacer AHORA, que el presente es lo único que verdaderamente tenemos, y además el tiempo siempre corre en nuestra contra, tampoco nos espera y cuantos más respiros le pidamos más rápido se alejará de nosotros.
A veces te tiene que pasar algo que descoloque, que te marque de tal manera que comiences a valorar un poquito lo que tienes, algo que te haga comprender que realmente no merece la pena enfadarse por tonterías o darle importancia a personas o cosas que carecen de ella, que no tienes derecho a no sonreír porque simplemente no te apetezca, porque estoy segura que llegará el día en que no sonrías porque no puedas.
La vida es una mierda, y además una putada de las gordas.
Siempre nos enteramos de las cosas cuando pasan, nunca sabemos cómo hay que reaccionar con las personas que más queremos, y cuando parece que todo se calma, que la tormenta ha pasado, y las cosas empiezan a ir bien, todo se acaba. Sí, al final todo se acaba cuando empieza lo mejor. Somos unos pringados, con una suerte de narices por poder levantarnos todos los días sin una enfermedad que nos coma las entrañas o una preocupación constante por no saber como ayudar al que tenemos al lado que no deja de sufrir.
Somos unos egoístas que no le hacen ni puto caso al presente porque piensan que lo que importa es el futuro, y lo que realmente no sabemos es que lo que hagamos en el presente marcará nuestras vidas para siempre.
No existe el mañana, tampoco el ayer, solo el ahora y ya casi se ha pasado, y no hemos sabido aprovecharlo.
Estas letras miopes sobre líneas retorcidas quieren rendir mi humilde homenaje a todos aquellos que alguna vez se han dejado la piel por dejarse llevar, a todos los que mandaron su razón a la mierda y lo hicieron de todo corazón, a los que ya no encuentran porque se lo han buscado y a los que prefieren vivir de esta manera antes que irse muriendo de cualquier otra, a los que eligen desterrarse de toda estabilidad y exiliarse de cualquier cosa parecida a la comodidad.
"Mirar las cosas a las que entregaste tu vida rotas, agacharte y reconstruirlas con armas viejas".
Quizá hubo tiempos mejores, pero este es el nuestro y vamos a vivirlo.
A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final. A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito.Es inefable, pásate varios años con demasiadas ilusiones sin cicatrizar, y a todos tus sueños les acabará saliendo alguna arruga. Pero hoy no quiero hablar de sueños, sino de sonrisas. Si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es. Lo bien que conozco el teorema, lo poco que me lo sé.
"He comprendido con los años que para ganar siempre hay que arriesgar, y que mientras haya un halo de esperanza jamás hay que rendirse; que cuando nada puede ser como antes es porque no debe ser como era, y sobre todo, que las cosas siempre acaban, y lo importante es saber aprovecharlas para luego no echarlas demasiado de menos, aunque a veces eso resulte imposible."
Hay heridas que ni el tiempo las cura.
"Hacer periodismo no es más que contar de forma humilde las cosas como son"
"No basta con querer: debes preguntarte a ti mismo qué vas a hacer para conseguir lo que quieres".
Los héroes nunca lloran.
Cuando se está cansado de Londres, se está cansado de la vida.
"Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de viejas heridas. Algunas heridas se cierran dejándonos sólo una cicatriz pero otras no. Algunas cicatrices las llevamos a todas partes y aunque la herida cierre el dolor persiste. ¿Cuáles son peores las nuevas heridas terriblemente dolorosas o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron? Quizás las viejas heridas nos enseñan algo, nos recuerdan dónde hemos estado y lo que hemos superado, nos enseñan que debemos evitar en el futuro o eso creemos aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una y otra vez."
"La gente que vale la pena es la que está en permanente lucha contra algo".
Santiago: un atisbo de luz entre tanta oscuridad.
"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino solo estelas en la mar".
"De camino a Ourense nos contaba Fernando que el Camino de Santiago es una alegoría del camino de la vida. Nos decía que en él encontraríamos piedras, que representan los obstáculos que tendremos que afrontar a lo largo de nuestro viaje; cuestas hacia arriba, que simbolizan las dificultades a las que deberemos enfrentarnos si queremos alcanzar nuestras metas. Además llevaremos a rastras nuestras mochilas, que guardan dentro de sí todas las experiencias que vamos acumulando con el paso del tiempo; y como objetivo final hallaremos Santiago, la meta de todo peregrino que simboliza a la perfección los logros y recompensas que obtendremos a lo largo de nuestro camino. De camino a Alicante le decía yo a Fernando que el Camino de Santiago es mucho más que el camino de la vida: es lo que te enseña a vivir y disfrutar de la vida".
Familia es con quien quieras estar
domingo, 29 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
"de perdidos al río"
Es increíble lo que puedes llegar a aprender de alguien en tan poco tiempo, y lo que cambia la vida sin apenas darnos cuenta.
He comprendido con el tiempo que no debemos decir con tanta soltura "yo nunca lo haré", "yo siempre estaré ahí", porque nos estaremos engañando de antemano, y tampoco deberíamos prometer algo que no está en nuestra mano, porque nos estaremos vendiendo y a un precio bastante bajo.
La vida es injusta, pero lo peor de todo es que te tienes que acostumbrar a ella tarde o temprano si no quieres vivir la tuya coleccionando "decepciones" aquí o allá, de todas formas....las decepciones ocurren, y aunque nos cueste aceptarlo, también es algo a lo que nos tendremos que acostumbrar, que la gente igual de rápido que viene se va, y tampoco puedes ni debes pedir explicaciones.
Pero supongo que Aintzane tendrá razón, y "La vida es como un espejo, si le sonríes, ella te sonreirá", dejando de lado los victimismos y los lloriqueos, hay que seguir luchando, cueste lo que cueste y no rendirse, ¡espíritu juanito! , diría David, y es la verdad, el partido no se acaba hasta que el arbitro pita el final, y una de mis citas favoritas es "Siempre hay tiempo para hacer las cosas bien", y no hace falta que triunfemos ahora, pues tenemos toda la vida por delante para triunfar, tocar el cielo, caernos y volver a levantarnos como Dios manda.
Tengo ganas de que acabe el curso, de que se vayan cerrando los círculos que desde hace tiempo ya no pintan nada bien, y de poner un punto y aparte a un capítulo de mi vida del que me llevo inmensidad de cosas buenas, otras no tan buenas, pero de lo que sí que estoy segura, es que no cambiaría por nada del mundo vivir cada una de las cosas que he vivido en todos estos años, eso sí, me hubiera gustado tener un respiro de vez en cuando, que tampoco viene mal para apaciguar los ánimos, pero como al fin y al cabo todo pasa por algo. Admiro a la gente que piensa que el destino está escrito, pero que aún así la magia de la vida reside en ir descubriéndolo día a día, y también admiro a la gente que piensa que nosotros provocamos nuestros propios actos y que el futuro será una mezcla del presente y el pasado a lo grande.
Y puestos a filosofar a lo grande, diremos que sí que es cierto que es difícil estar ahí cuando te apartan todo el rato, pero el verdadero truco se trata de saber diferenciar quien merece que estés a su lado, y quien desde hace tiempo te está echando a patadas.
He comprendido con el tiempo que no debemos decir con tanta soltura "yo nunca lo haré", "yo siempre estaré ahí", porque nos estaremos engañando de antemano, y tampoco deberíamos prometer algo que no está en nuestra mano, porque nos estaremos vendiendo y a un precio bastante bajo.
La vida es injusta, pero lo peor de todo es que te tienes que acostumbrar a ella tarde o temprano si no quieres vivir la tuya coleccionando "decepciones" aquí o allá, de todas formas....las decepciones ocurren, y aunque nos cueste aceptarlo, también es algo a lo que nos tendremos que acostumbrar, que la gente igual de rápido que viene se va, y tampoco puedes ni debes pedir explicaciones.
Pero supongo que Aintzane tendrá razón, y "La vida es como un espejo, si le sonríes, ella te sonreirá", dejando de lado los victimismos y los lloriqueos, hay que seguir luchando, cueste lo que cueste y no rendirse, ¡espíritu juanito! , diría David, y es la verdad, el partido no se acaba hasta que el arbitro pita el final, y una de mis citas favoritas es "Siempre hay tiempo para hacer las cosas bien", y no hace falta que triunfemos ahora, pues tenemos toda la vida por delante para triunfar, tocar el cielo, caernos y volver a levantarnos como Dios manda.
Tengo ganas de que acabe el curso, de que se vayan cerrando los círculos que desde hace tiempo ya no pintan nada bien, y de poner un punto y aparte a un capítulo de mi vida del que me llevo inmensidad de cosas buenas, otras no tan buenas, pero de lo que sí que estoy segura, es que no cambiaría por nada del mundo vivir cada una de las cosas que he vivido en todos estos años, eso sí, me hubiera gustado tener un respiro de vez en cuando, que tampoco viene mal para apaciguar los ánimos, pero como al fin y al cabo todo pasa por algo. Admiro a la gente que piensa que el destino está escrito, pero que aún así la magia de la vida reside en ir descubriéndolo día a día, y también admiro a la gente que piensa que nosotros provocamos nuestros propios actos y que el futuro será una mezcla del presente y el pasado a lo grande.
Y puestos a filosofar a lo grande, diremos que sí que es cierto que es difícil estar ahí cuando te apartan todo el rato, pero el verdadero truco se trata de saber diferenciar quien merece que estés a su lado, y quien desde hace tiempo te está echando a patadas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la verdadera esencia de la vida.
" Cristina siempre me acuerdo de ti, últimamente no te he podido escribir porque cada vez las cosas van peor, pero espero que hablemos pronto y así poder contarte. Te deseo mucha suerte en tus trimestrales, aunque seguro que no te hace falta. Tú estate tranquila, y no olvides que me acuerdo todos los días de ti. Te quiero cris."
Ves cosas y dices: ¿Por qué?,pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo: "¿Por qué no?".
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
Somos lo que escribimos.
Cuando crezcas descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo, o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
"El arte saca lo peor del artista"
" Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, se pueden conquistar papeles en blanco y hacerlos tuyos para siempre. Con teclados y parejas de movimientos se le puede mostrar al mundo todo lo que te gustaría haber dicho y nunca dijiste, todo lo que te gustaría haber sido, y nunca tuviste valor de serlo. Con esfuerzo y ganas se pueden conseguir metas inalcanzables, con dolor y sufrimiento se puede aprender a no volver a caerte, a saber decir "no" en la vida. Con un balón de fútbol y una camiseta se ganan mundiales, con luces y semáforos se despiertan ciudades y nacen amaneceres. Con una mano se puede crear magia, con dos, tocar canciones inolvidables. Con miradas y sonrisas, pueden nacer historias interminables, y con gestos y pasos se puede poner fin a principios cercanos. Con una palabra se pueden clavar sentimientos en el alma, y con un salto se puede ganar una batalla. Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, pero también romperlas a pedazos, se pueden abandonar papeles en blanco y hacernos de nadie, para siempre."
"A different language is a different vision of life"
Se necesita toda una vida para aprender a vivir.
Lo bueno nunca acaba si hay algo que lo recuerda.
"Yo soy de las que piensan que la vida es la suma de las historias cargadas de buenos momentos, es la suma de los recuerdos felices, o las situaciones plagadas de sonrisas; y lo que verdaderamente importa, es que al final de tu vida, tengas millones de historias de ese tipo que contar, a quien esté dispuesto a escucharlas."