Me dijeron que aprovechara muy bien mi tiempo porque un día podría acabarse. Me reí, suspiré y dije: ¡Pero si tengo 20 años! ¿Quién se muere con 20 años? Y entonces me contestó: hay muchas formas de morirse, pequeña. Conozco a tantas personas que están muertas y viven. Otras que sobreviven porque su corazón bombea sangre al resto de su cuerpo pero ellas saben que están muertas...que les han arrancado las ganas de vivir y ahora lo único que les queda es esperar la hora adecuada para marcharse de este mundo. Este mundo,a veces tan fantástico, tan maravilloso, cuando tú me miras...y otras tan enrevesado, tan complejo, tan odioso, tan sumamente horrible cuando no sé olvidar, cuando no consigo perdonar, perdonarme a mí misma, cuando me falta el aire para seguir adelante. Porque yo estaba convencida de que el aire no se me acabaría jamás y ahora me veo envidiando el aire de los demás, intentando robarles aunque sea un pequeño soplo, algo que me recuerde que esto no es el final, solo un punto y aparte.
Puntos y apartes. ¿Cuántos habré puesto en mi vida? ¿Y cuántos he cumplido? ¿Cuántos me han dejado cumplir? Toda la vida sintiéndome como pez fuera del agua, excepto cuando tú me miras.
Toda la vida deseando volar y vosotros siempre sujetándome las alas mientras yo os enseñaba a surcar cielos y mares, mientras yo os descubría manantiales de risas y cascadas de sonrisas. Sonrisas, sonrisas que me juraban que siempre estarían conmigo, que yo sí que era imprescindible, que las cosas buenas nunca acaban si hay algo que las recuerda...Parece mentira que ahora huyamos de nuestros recuerdos, que hayamos vendido nuestros momentos por comprar otros más efímeros pero más bonitos, ya sabes...las modas es lo que tienen...
Y yo que nunca he sido chica de modas...siempre tan fiel y leal: a mis amigos, a mis lugares preferidos, a mis tradiciones, a tu mirada...Me han mirado cientos de personas y yo siempre he visto tu mirada reflejada en los ojos de los demás...Unos ojos que ahora hablan porque mi voz no puede, porque nunca ha podido y nadie se lo ha dicho. Al contrario, ¡pero nena qué bien lo haces!, ¡pero qué buena eres! Qué razón tenía el que dijo que en esta vida más vale tener suerte que talento y más vale no creerse los elogios porque siempre están disfrazados de ignorancia e ineptitud...Si es que hay tanta gente inútil, y yo la primera por creerme todo lo que me dicen, por no escucharme a mí misma y por no saber avanzar.
¿Tanto cuesta lanzarse a la piscina? ¿Tanto cuesta cambiar de ciudad? Tanta prisa tienen todos por marcharse de ti, por cambiarte por los rascacielos o por los sueños que evoca el Támesis y yo que me he enamorado de ti, de tus playas, de tus gentes...Pero ya no podré decírtelo, porque yo sí necesito hablar para expresar una emoción, porque a mí no me basta con la mirada, como a ti...porque yo necesito lo único que me ha permitido llegar hasta donde estoy, que no es mucho, pero es mejor que nada.
Y ahora oigo canciones, trabajo y vivo rápido para no pensar...aunque como los chipriotas, lo único que me planteo es: Where is the solidarity? Repetid conmigo: Where is the solidarity? ¿Dónde está la puta SOLIDARIDAD?¿Solo a mí se me retuerce el corazón cuando oigo esas palabras? ¿Alguno es capaz de darse cuenta de que detrás de esas cuatro palabras hay un mundo repleto de lágrimas y desesperación? ¿Por qué no hacemos algo? ¿Por qué no nos queremos más? Y nos cuidamos...podríamos alimentarnos de caricias, vestirnos de alegrías y abrazarnos de amor, para siempre. Pero esta vez que sea de verdad, que yo no quiero alguien que me haga regalos caros, que me trate como una reina en los momentos épicos y se olvide de mí en sus día a día, yo lo que quiero es que todo sea tan sencillo como cuando tú me miras...y eso que no dices nada, porque no tienes nada que decir, pero no te preocupes que ya lo dice todo mi pequeño amigo nervioso: mi corazón, y mis manos, y mis ojos que lloran de amor y desean que algún día puedan observar el mundo a través de los tuyos...Tal vez algún día no necesite mi voz porque tenga la tuya, tal vez algún día no muy lejano, no necesitemos las palabras porque hayamos aprendido a demostrarnos cuánto nos hacemos falta, y nos sobren las palabras, y nos falten días en el calendario.
Y todo esto con Piano man de fondo, y las teclas se pulsan solas y mis pensamientos se plasman como si fuera ayer, como si nunca me hubiesen enseñado el valor de las letras, como si nunca me hubieran transmitido la importancia de aprender a querer este oficio, tan sufrido, pero que tantas sorpresas me ha dado. Las mejores sorpresas me las ha dado esta profesión, donde me siento tan pequeña y lucho día a día por ser un poquito más grande, y ahora con una dificultad añadida, perdón, "con una anomalía, señorita". Me cae bien Nicolás, Nicolas Cage, a partir de ahora.
Ah, y no voy a volver a decir lo que he dicho antes, no solo porque esté mal, sino porque solo hay dos personas en este mundo a las que quiero de verdad y admiro con todas mis fuerzas, las únicas dos personas que son capaces de calmarme, tranquilizarme, atarme los cordones deshilachados de las zapatillas y decirme: sigue corriendo...que el dolor es temporal, pero la recompensa es eterna, tú recompensa...mi recompensa...la única recompensa que yo deseo es aprender a no rendirme jamás, incluso cuando tú no me mires, y cuando ya no me mire nadie, cuando no me oigan, cuando no me oiga ni yo misma porque haya perdido lo que nunca supe aprovechar, porque pensaba que su tiempo no caducaba. Porque yo realmente pensaba que hay cosas que no caducan, y que si se van, sería para regresar con más fuerzas. Qué idiota. Qué jodidamente idiota por esperar algo de los demás. Anda que...me gusta la piedra, tropezarme, hacerme la víctima...A lo mejor tiene razón la que dijo que en el fondo no he sabido conservar a nadie. Me explica alguien qué significa conservar y cómo se hace, lo digo para hacerlo mejor o para cambiar mis hábitos, al fin y al cabo tendré que cambiar tantas cosas a partir de ahora, y si no quiero hacerlo, pues me aguanto, así de fácil. Tiranía. Autoritarismo, ¿y la democracia? Ilusos, eso nunca ha existido y vosotros toda la vida pensando que vivíais en la séptima potencia del mundo, anda que sí chatos, perdón, señoritos, como diría Cage.
Lo que me pregunto ahora es por qué nadie me habló como tú de las diferentes maneras de perder el tiempo y de morir lentamente...Porque ahora lo comprendo todo, ahora entiendo tanto a los que viajan para intentar curar las heridas como a los que todo les parece sintomático y han decidido ver la vida pasar, ¿que tampoco estará tan mal, no?
Yo, como veo que se me acaba el tiempo, como veo que no hay marcha atrás, que me han arrebatado mi sello personal incluso antes de tenerlo, solo puedo decirte, que como diría el maestro: Sing us a song, you're the piano man, sing us a song tonight....You've got us feeling alright.