Hace unas semanas le pedí a mi tutora que me cambiara de sitio, quería volver a mi pequeño lugar situado en el fondo de la clase, justo delante de la pared, y lo más lejos posible de la pizarra, la mesa del profesor, y todo lo que ello conlleva. El año pasado ese fue mi sitio durante los 9 meses de curso, y aunque por mi alrededor circularon todo tipo de personas, al final le acabé cogiendo un cariño especial. En ese rincón fabricamos "recuerdos" que fueron para siempre; nuestro mítico corcho, las frases que ahora mismo puedo observar colgando en mi habitación,los desayunos en los recreos,las miradas de complicidad, allí nacieron algunas de las mejores amistades que conservo hoy en día, las reflexiones de filosofía sobre lo importante que es cerrar círculos para seguir sobreviviendo, y la sensación de encontrarte a gusto, de saber que te gusta lo que haces.
La verdad es que las cosas se ven mejor desde atrás, cuando eres espectador tienes el poder de juzgar todo lo que ves, de darte cuenta de los detalles más insignificantes, de analizar a los protagonistas que hablan desde la tarima, desde todos los puntos de vista, y si en algún momento te aburre la función, puedes desconectar tranquilamente, y no te preocupes, que nadie se va a enterar. Por esta razón pedí volver a mi sitio del año pasado, me aportaba calma, me sentía protegida, al principio, cuando hube transportado todas mis cosas y estaba perfectamente instalada me sentí como en casa, supongo que es la magia que tienen los lugares que se te han quedado marcados en tu vida, que una vez regresas a ellos parece que el tiempo no ha pasado, y que desde que te fuiste ellos han estado esperando que volvieras.
Pero me hicieron falta pocas horas para darme cuenta de todas las cosas que habían cambiado, las circunstancias ya no eran las mismas, no era el mismo curso, no se respiraba el mismo ambiente de aquellos días pasados, y no tenía el mismo "alrededor" de entonces. Me bastó poco tiempo para darme cuenta que mi sitio del año pasado siempre sería mi "sitio del año pasado", pero ya no podía ser "mi sitio de este año", formaba parte de un pasado que se había quedado lejos y que en su mayoría ya no pertenecía a mi vida. El lugar era el mismo pero....yo me sentía diferente.
"Supongo que en la vida ocurre igual, la mitad del tiempo nos la pasamos echando de menos todas aquellas cosas que tuvimos, y la otra mitad intentando recuperarlas; y lo que no sabemos es que a veces no sirve de nada aferrarse a sentimientos lejanos, a lugares olvidados, porque lo único que estamos haciendo es intentar volver a vivir un pasado que en su día no supimos aprovechar del todo y hoy nos sentimos verdaderamente culpables, pero no hay que sentirse culpables por estas cosas, al fin y al cabo cuando acabamos de vivir una situación, o cuando dejamos de sufrir siempre pensamos que en el fondo no fue para tanto, pero si nos pusieran una cinta donde se hubieran grabado todas las veces que lloramos, todas las veces que nos sentimos solos y nadie se acordó de nosotros, estoy segura que no diríamos esa tremenda gilipollez con la boca tan ancha, y proclamándola a los cuatro vientos; la vida se trata de ir hacia adelante, no podemos olvidar los cimientos que nos han ayudado a construir nuestro presente, pero tampoco podemos volver a encajar alguno de ellos que se quedó mal colocado, si nos pasamos el tiempo aferrándonos a lugares, a personas, o incluso a objetos del pasado, no seremos capaces de fabricarlos en el presente. Se trata de saber identificar cual es nuestro lugar, y donde debemos estar a cada momento, y si alguna vez sentimos la necesidad de tener que volver a nuestras raíces,está bien hacerlo, pero sólo de pasada, porque la vida seas quien seas tampoco te espera mucho tiempo".
Supongo que he comprendido que hay cosas que no se pueden vivir dos veces, así que a partir de ahora pienso vivir cada día como si fuera el último, eso sí, haciéndolos diferentes e irrepetibles, como "aquellos que subrayas con tacker rojo en el calendario", aquellos que se te quedan marcados y que de repente un día....te apetece volver a vivirlos.
Estas letras miopes sobre líneas retorcidas quieren rendir mi humilde homenaje a todos aquellos que alguna vez se han dejado la piel por dejarse llevar, a todos los que mandaron su razón a la mierda y lo hicieron de todo corazón, a los que ya no encuentran porque se lo han buscado y a los que prefieren vivir de esta manera antes que irse muriendo de cualquier otra, a los que eligen desterrarse de toda estabilidad y exiliarse de cualquier cosa parecida a la comodidad.
"Mirar las cosas a las que entregaste tu vida rotas, agacharte y reconstruirlas con armas viejas".
Quizá hubo tiempos mejores, pero este es el nuestro y vamos a vivirlo.
A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final. A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito.Es inefable, pásate varios años con demasiadas ilusiones sin cicatrizar, y a todos tus sueños les acabará saliendo alguna arruga. Pero hoy no quiero hablar de sueños, sino de sonrisas. Si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es. Lo bien que conozco el teorema, lo poco que me lo sé.
"He comprendido con los años que para ganar siempre hay que arriesgar, y que mientras haya un halo de esperanza jamás hay que rendirse; que cuando nada puede ser como antes es porque no debe ser como era, y sobre todo, que las cosas siempre acaban, y lo importante es saber aprovecharlas para luego no echarlas demasiado de menos, aunque a veces eso resulte imposible."
Hay heridas que ni el tiempo las cura.
"Hacer periodismo no es más que contar de forma humilde las cosas como son"
"No basta con querer: debes preguntarte a ti mismo qué vas a hacer para conseguir lo que quieres".
Los héroes nunca lloran.
Cuando se está cansado de Londres, se está cansado de la vida.
"Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de viejas heridas. Algunas heridas se cierran dejándonos sólo una cicatriz pero otras no. Algunas cicatrices las llevamos a todas partes y aunque la herida cierre el dolor persiste. ¿Cuáles son peores las nuevas heridas terriblemente dolorosas o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron? Quizás las viejas heridas nos enseñan algo, nos recuerdan dónde hemos estado y lo que hemos superado, nos enseñan que debemos evitar en el futuro o eso creemos aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una y otra vez."
"La gente que vale la pena es la que está en permanente lucha contra algo".
Santiago: un atisbo de luz entre tanta oscuridad.
"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino solo estelas en la mar".
"De camino a Ourense nos contaba Fernando que el Camino de Santiago es una alegoría del camino de la vida. Nos decía que en él encontraríamos piedras, que representan los obstáculos que tendremos que afrontar a lo largo de nuestro viaje; cuestas hacia arriba, que simbolizan las dificultades a las que deberemos enfrentarnos si queremos alcanzar nuestras metas. Además llevaremos a rastras nuestras mochilas, que guardan dentro de sí todas las experiencias que vamos acumulando con el paso del tiempo; y como objetivo final hallaremos Santiago, la meta de todo peregrino que simboliza a la perfección los logros y recompensas que obtendremos a lo largo de nuestro camino. De camino a Alicante le decía yo a Fernando que el Camino de Santiago es mucho más que el camino de la vida: es lo que te enseña a vivir y disfrutar de la vida".
Familia es con quien quieras estar
jueves, 30 de diciembre de 2010
sábado, 25 de diciembre de 2010
Perdiendo puntos.
Las personas buenas también existen, lo que pasa que no hacen tanto ruido como las malas, no salen en la tele, las conoce muy poca gente, y por supuesto no se hacen de notar en ningún círculo importante, sólo en sus propias casas. A lo largo de mi vida yo he podido entrar en alguna casa de esas personas tan especiales, y la verdad es que todavía hoy, me siento muy orgullosa. Cuando estás al lado de alguien que sabes que es especial en el fondo te sientes un poco privilegiada, es como una sensación extraña y a la misma vez contradictoria, ¿Por qué yo?, ¿Por qué me ha elegido a mí?, esto quieras que no, en el fondo nos hace sentirnos también un poco más especiales, que cierto es que todos los somos, pero muchas veces para darnos cuenta nos lo tenemos que creer, aunque sea sólo un poquito, o en mi caso, que me lo hagan creer. ´
Piénsalo, cada uno somos protagonistas de nuestra propia película, la vida, pero a la misma vez somos actores secundarios de las vidas de los demás, y la verdad es que a mí no me importa en absoluto ser actriz secundaria de la vida de personas increíbles, o tremendamente especiales.
Por otro lado, el otro día escuché una frase que decía algo así como "La mayor grandeza reside en hacer GRANDES a los demás, yo siempre he querido sentirme útil, encontrar aquello que se me diera bien y tal vez en lo que pudiera destacar, pero no por ser mejor que nadie, sino en un intento de demostrarme a mí misma que también era capaz de hacer las cosas bien, por esta razón he agradecido tanto a aquellas personas que se han encargado de demostrarme que en la vida, con un poco de esfuerzo las recompensas vienen solas, aunque a veces nos cueste creerlo, estas personas son los "especiales", aquellos que a lo largo de su vida, se han dedicado a hacernos grandes a los del alrededor.
Pero el problema de todo esto,supongo que reside en "aferrarte" demasiado a la gente especial, no nos deberíamos rodear de personas más fuertes que nosotros, personas a las que obliguemos a emprender la tarea de guiarnos y aconsejarnos a cada momento, porque si un día de estos faltan, no sabremos levantar cabeza. En la sociedad en la que vivimos, pese a todo lo que digan, de que si la juventud somos muy egoístas, que si no tenemos sentimientos, creo que estamos demasiado acostumbrados a que lo malo prevalezca ante lo bueno, tal vez sea porque hace más ruido, siempre sale en la tele, nos atrae, yo creo que en el fondo necesitamos el dolor de lo malo para vivir....Y esto también tiene su lado positivo "pues sino experimentásemos lo malo nunca podríamos saber qué es lo verdaderamente bueno"; pero el caso es (que siempre me lío) que el día en que desaparece alguien a quien teníamos por invencible resulta que es como si nos estuvieran arrebatando una parte de nosotros mismos, como si todo lo que hubiésemos aprendido con el tiempo se esfumara, es el resultado de vivir para alguien, de no tener clara una simple idea: Todos somos necesarios, pero nadie es imprescindible.
Solamente quería añadir una cosa: Me quedo con todo lo que he aprendido en este año, porque a pesar de que los que tenían que estar han estado, las pérdidas siempre hacen mucho más ruido, por eso de que salen en la tele y nos atraen, ya sabes.
Piénsalo, cada uno somos protagonistas de nuestra propia película, la vida, pero a la misma vez somos actores secundarios de las vidas de los demás, y la verdad es que a mí no me importa en absoluto ser actriz secundaria de la vida de personas increíbles, o tremendamente especiales.
Por otro lado, el otro día escuché una frase que decía algo así como "La mayor grandeza reside en hacer GRANDES a los demás, yo siempre he querido sentirme útil, encontrar aquello que se me diera bien y tal vez en lo que pudiera destacar, pero no por ser mejor que nadie, sino en un intento de demostrarme a mí misma que también era capaz de hacer las cosas bien, por esta razón he agradecido tanto a aquellas personas que se han encargado de demostrarme que en la vida, con un poco de esfuerzo las recompensas vienen solas, aunque a veces nos cueste creerlo, estas personas son los "especiales", aquellos que a lo largo de su vida, se han dedicado a hacernos grandes a los del alrededor.
Pero el problema de todo esto,supongo que reside en "aferrarte" demasiado a la gente especial, no nos deberíamos rodear de personas más fuertes que nosotros, personas a las que obliguemos a emprender la tarea de guiarnos y aconsejarnos a cada momento, porque si un día de estos faltan, no sabremos levantar cabeza. En la sociedad en la que vivimos, pese a todo lo que digan, de que si la juventud somos muy egoístas, que si no tenemos sentimientos, creo que estamos demasiado acostumbrados a que lo malo prevalezca ante lo bueno, tal vez sea porque hace más ruido, siempre sale en la tele, nos atrae, yo creo que en el fondo necesitamos el dolor de lo malo para vivir....Y esto también tiene su lado positivo "pues sino experimentásemos lo malo nunca podríamos saber qué es lo verdaderamente bueno"; pero el caso es (que siempre me lío) que el día en que desaparece alguien a quien teníamos por invencible resulta que es como si nos estuvieran arrebatando una parte de nosotros mismos, como si todo lo que hubiésemos aprendido con el tiempo se esfumara, es el resultado de vivir para alguien, de no tener clara una simple idea: Todos somos necesarios, pero nadie es imprescindible.
Solamente quería añadir una cosa: Me quedo con todo lo que he aprendido en este año, porque a pesar de que los que tenían que estar han estado, las pérdidas siempre hacen mucho más ruido, por eso de que salen en la tele y nos atraen, ya sabes.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Adelante
Con el tiempo me he dado cuenta de que aquella frase que decía algo así como "Si amas algo déjalo ir, si vuelve a ti es que te pertenecía, sino es que nunca fue tuyo" es una verdad de las buenas. Por naturaleza yo siempre me he negado a aceptar los reveses que me ha ido dando la vida, como "rebelde sin causa" que soy, jamás me he conformado con un "sí" o un "no", si acaso no iba cargado de suficientes explicaciones y argumentos convincentes. He incorporado la palabra "lucha" a mi vocabulario diario, y frases sobre el alcanzar nuestras metas, el levantarse cuando te caes, o el dejarse la piel por lo que una quiere han ido plagando las paredes de mi habitación año tras año; y todavía hoy en día, me cuesta mucho aceptar las cosas sin plantearme siquiera por qué tienen que ser así, o cómo serían si fueran de otro modo. Los que me conocen saben que suelo reivindicar todo lo que no me gusta, a veces pecando de radical, otras dejándome llevar demasiado por los sentimientos. Sin embargo si hay una única cosa de la que puedo estar orgullosa de mí misma, es que jamás me he rendido a la primera de cambio. Lo he pasado francamente mal, pues si contásemos las veces que he considerado la posibilidad de ABANDONAR seguramente nos faltaría espacio, pero creo que al final siempre he sabido volver a levantarme, superar los obstáculos y salir adelante, o al menos siempre lo he intentado.
Para ser sinceros, yo nunca he creído en mí misma, mi única suerte ha sido que a lo largo del tiempo me he rodeado de personas que me han hecho creer en mí, y así poco a poco, y con bastante ayuda, he ido saltando los baches, aprendiendo a sonreír cuando tenía ganas de llorar, y sobre todo sabiendo esperar a que cicatrizaran las heridas más dolorosas. Pero a pesar de este inconformismo, rebeldía, lucha, como quieras llamarlo, ha llegado un momento en que he aprendido que "la elegancia también está en el arte de decir basta". No es que haya optado por rendirme, pero creo que a veces luchar por las causas perdidas sólo hace que te pierdas un poco más. Hay que saber cuando retirarse, y si es antes del final mejor. Las relaciones acaban y a veces la única solución posible es aceptarlo. Luchar contra lo imposible es como no luchar. Está bien echarle huevos, ponerle ganas por intentar salvar lo que para ti es importante, lo que forma parte de tu vida, pero mejor hacerlo por cosas que merezcan la pena, por gente que sepas que te van a aportar algo bueno en tu vida.
Por eso, la frase que comentaba al principio se ha convertido últimamente en uno de mis nuevos ideales, y es verdad que a veces es mejor dejar en "pause" las cosas y seguir adelante. Yo también pienso que el destino está escrito, y que si en ese libro que lleva tu nombre aparece que él o ella al final del tiempo estará a tu lado, así será. Creo que aunque a veces pensemos que somos capaces de arreglar cuantos problemas nos vengan, en el fondo hay cuestiones que se nos escapan de las manos, a las que no estamos preparados, o simplemente no sabemos afrontar, son ese tipo de cosas las que yo a partir de cierto punto decidí dejar de lado, apartarlas para intentar ser feliz, y si algún día todas esas cosas, todas esas personas que un día se fueron y yo no pude hacer nada por evitarlo, están dispuestas a volver, si algún día me llaman y me dicen que me echan de menos,conociéndome sólo sería capaz de decir: Adelante.
Para ser sinceros, yo nunca he creído en mí misma, mi única suerte ha sido que a lo largo del tiempo me he rodeado de personas que me han hecho creer en mí, y así poco a poco, y con bastante ayuda, he ido saltando los baches, aprendiendo a sonreír cuando tenía ganas de llorar, y sobre todo sabiendo esperar a que cicatrizaran las heridas más dolorosas. Pero a pesar de este inconformismo, rebeldía, lucha, como quieras llamarlo, ha llegado un momento en que he aprendido que "la elegancia también está en el arte de decir basta". No es que haya optado por rendirme, pero creo que a veces luchar por las causas perdidas sólo hace que te pierdas un poco más. Hay que saber cuando retirarse, y si es antes del final mejor. Las relaciones acaban y a veces la única solución posible es aceptarlo. Luchar contra lo imposible es como no luchar. Está bien echarle huevos, ponerle ganas por intentar salvar lo que para ti es importante, lo que forma parte de tu vida, pero mejor hacerlo por cosas que merezcan la pena, por gente que sepas que te van a aportar algo bueno en tu vida.
Por eso, la frase que comentaba al principio se ha convertido últimamente en uno de mis nuevos ideales, y es verdad que a veces es mejor dejar en "pause" las cosas y seguir adelante. Yo también pienso que el destino está escrito, y que si en ese libro que lleva tu nombre aparece que él o ella al final del tiempo estará a tu lado, así será. Creo que aunque a veces pensemos que somos capaces de arreglar cuantos problemas nos vengan, en el fondo hay cuestiones que se nos escapan de las manos, a las que no estamos preparados, o simplemente no sabemos afrontar, son ese tipo de cosas las que yo a partir de cierto punto decidí dejar de lado, apartarlas para intentar ser feliz, y si algún día todas esas cosas, todas esas personas que un día se fueron y yo no pude hacer nada por evitarlo, están dispuestas a volver, si algún día me llaman y me dicen que me echan de menos,conociéndome sólo sería capaz de decir: Adelante.
viernes, 10 de diciembre de 2010
No hay que ir mostrando lo que eres, pero tampoco deberías esconderlo.
Llevaba días que no me salían las palabras, no conseguía escribir nada claro, y mucho menos podía expresar lo que sentía mediante un par de líneas como había hecho hasta ahora; y hoy recuerdo esa frase que tanto me marcó en su día: "Después de la tormenta siempre llega la calma", me la decía Manu, y yo se la decía a él.
No creo que ya haya pasado todo lo malo, pero sí lo peor. Durante estas últimas semanas he experimentado el dolor en todo su apogeo, la tristeza, el echar de menos, y sobre todo he vivido aferrándome al pasado más cercano, me he alimentado de recuerdos que cuando hoy consiguen llegar a mi memoria me producen un mal sabor de boca, y he intentado observar por unos ojos que hoy en día ya no me aportan la seguridad de antes, pero cuando estás empeñada en no aceptar las cosas tal como vienen y como son, por muchas ganas que tengas de seguir adelante mientras no seas capaz de ABANDONAR una parte de tu pasado para dejar entrar a las nuevas del presente, no podrás seguir adelante", te lo dice una aprendiz en vivir del pasado, y fíjate que sólo tengo 17 años, ¿Te imaginas con 35?.
La verdad es que hoy no me gustaría hacer un texto cargado de pesimismo, en estos días en los que lo único que se oye son lágrimas silenciosas, caras de frustración y miradas que parecen decirte "No voy a ser capaz, no lo voy a conseguir", digo lo mismo que le he dicho a Aintzane, se puede perder una batalla, pero eso no significa que hayamos perdido la guerra. Por mi parte yo voy a seguir dejándome la piel como lo he hecho hasta ahora, pero multiplicado por 100, nunca hay que conformarse con nada, el espíritu de lucha debe ser constante en nuestras vidas, y aunque la motivación que me hubiera gustado tener al principio me ha venido justo al final, tengo que decir que me ha servido como una inyección de autoestima para demostrarme a mí misma que soy capaz de remontar el partido, empatarlo, y si nos ponemos positivos, hasta ganarlo.
A veces el que menos te lo esperas consigue cosas de las que no son capaces la gente de tu alrededor, si solemos crucificar a alguien por una palabra mal dicha en un momento determinado, también deberíamos valorar a aquel que sin darse cuenta te alegra el día con una simple sonrisa, o con una frase tonta que te recuerde que si la vida ya te va a dar hostias por sí sola, no seas imbécil y no te las des tú también. Sé que va a ser un camino duro, pero como dice la futura médico, el primer asalto ya está terminado, y además creo que ahora me siento con las fuerzas suficientes para hacer frente a todos los cristianos y messis que pretendan quitarme el balón. Se acabó el pensar que no tenemos capacidad suficiente para plantarle cara a la vida, el consolarnos a nosotros mismos con el gran sufrimiento que tenemos que soportar, y la horrible época que nos ha tocado vivir, el auto-compadecernos de la mala suerte que tenemos, porque como decía aquel genial autor "La suerte es el pretexto de los fracasados"
No creo que ya haya pasado todo lo malo, pero sí lo peor. Durante estas últimas semanas he experimentado el dolor en todo su apogeo, la tristeza, el echar de menos, y sobre todo he vivido aferrándome al pasado más cercano, me he alimentado de recuerdos que cuando hoy consiguen llegar a mi memoria me producen un mal sabor de boca, y he intentado observar por unos ojos que hoy en día ya no me aportan la seguridad de antes, pero cuando estás empeñada en no aceptar las cosas tal como vienen y como son, por muchas ganas que tengas de seguir adelante mientras no seas capaz de ABANDONAR una parte de tu pasado para dejar entrar a las nuevas del presente, no podrás seguir adelante", te lo dice una aprendiz en vivir del pasado, y fíjate que sólo tengo 17 años, ¿Te imaginas con 35?.
La verdad es que hoy no me gustaría hacer un texto cargado de pesimismo, en estos días en los que lo único que se oye son lágrimas silenciosas, caras de frustración y miradas que parecen decirte "No voy a ser capaz, no lo voy a conseguir", digo lo mismo que le he dicho a Aintzane, se puede perder una batalla, pero eso no significa que hayamos perdido la guerra. Por mi parte yo voy a seguir dejándome la piel como lo he hecho hasta ahora, pero multiplicado por 100, nunca hay que conformarse con nada, el espíritu de lucha debe ser constante en nuestras vidas, y aunque la motivación que me hubiera gustado tener al principio me ha venido justo al final, tengo que decir que me ha servido como una inyección de autoestima para demostrarme a mí misma que soy capaz de remontar el partido, empatarlo, y si nos ponemos positivos, hasta ganarlo.
A veces el que menos te lo esperas consigue cosas de las que no son capaces la gente de tu alrededor, si solemos crucificar a alguien por una palabra mal dicha en un momento determinado, también deberíamos valorar a aquel que sin darse cuenta te alegra el día con una simple sonrisa, o con una frase tonta que te recuerde que si la vida ya te va a dar hostias por sí sola, no seas imbécil y no te las des tú también. Sé que va a ser un camino duro, pero como dice la futura médico, el primer asalto ya está terminado, y además creo que ahora me siento con las fuerzas suficientes para hacer frente a todos los cristianos y messis que pretendan quitarme el balón. Se acabó el pensar que no tenemos capacidad suficiente para plantarle cara a la vida, el consolarnos a nosotros mismos con el gran sufrimiento que tenemos que soportar, y la horrible época que nos ha tocado vivir, el auto-compadecernos de la mala suerte que tenemos, porque como decía aquel genial autor "La suerte es el pretexto de los fracasados"
viernes, 3 de diciembre de 2010
De regreso a casa.
Me acuerdo que ese día lloré mucho. No lo tenía preparado pero llevaba tiempo buscándolo. Ya sabes que yo nunca he sido capaz de llorar a lágrima tendida, de llorar de esa forma que provoca hasta que te des pena a ti misma de verte de ese modo. Nunca he llorado como lo hacía la gente normal, (o al menos los que yo consideraba como normales), porque siempre he tenido otras formas mejores de hacer saber a los demás como me siento. Una mala contestación, un golpe en la mesa, y sobre todo la mirada, los que han conseguido aguantar muchos años a mi lado saben perfectamente de lo que estoy hablando, pues no hace falta ser adivino para darse cuenta de cuando algo va mal en mi vida. Pero si recuerdo que ese día lloré como nunca antes, tal vez sería por eso por lo que se me quedó marcado, y hoy casi 3 años después lo recuerdo como si fuera ayer.
La verdad es que nos podemos hacer los fuertes, aprendernos el diálogo con puntos y comas, e incluso poner cara de que tenemos la situación totalmente controlada, pero a veces algo se nos escapa, hay sentimientos en nuestro interior que nunca antes nos los habían presentado, y un día algo o alguien hacen que salgan al exterior, y no sé como te quedas, verdaderamente no sé como expresar como te quedas cuando te topas con algo que pertenece a tu persona pero que ni sabías que existía. En mi caso fue “alguien”, fue mi hermano. Cuando vi a mi hermano me derrumbé, recuerdo que llevaba varios días torturándome con la idea de que era una persona fría, de que no me estaba dando cuenta de lo que pasaba, de que era una egoísta, ¿Sino por qué no había derramado ni una lágrima ante la perdida de una vida y un montón de recuerdos que se iban sin ni siquiera despedirse de mí?. Parece que mi cuerpo estaba esperando el estímulo adecuado para reaccionar como yo esperaba, y no sé por qué lo hizo cuando oí como se abría la puerta, y comencé a darme cuenta de cómo iban a cambiar las cosas a partir de ahora. A veces no vale aferrarse a nada con el propósito de intentar alargar las situaciones para que no terminen. A veces eso es peor, y a la larga, resulta más doloroso.
No recuerdo nada más de ese día, sólo como me caían las lágrimas por el rostro y como no era capaz de articular palabra alguna, solamente podía decir “Me da pena”, ¿Qué me daba pena?, qué respuesta tan imbécil. Con todo lo que había pasado y yo diciendo que me daba pena todo lo que había sucedido. Siempre he sido un tanto rarita para qué engañarnos. Por todas las cosas que había visto en la tele, y los pocos libros que me leía por aquel entonces, yo ya comenzaba a entender que el tiempo era algo importante, lo decían mis canciones favoritas que con el paso de los años se convirtieron en emblemas de momentos relevantes. Ese día me di cuenta que el tiempo no había jugado a mi favor, que no me había dejado valorar lo que tenía, y aunque yo estaba totalmente segura que toda la culpa no era mía, en el fondo guardaba algo de remordimiento. Sí es cierto que con 14 años pocas cosas se nos pueden pedir, pero hay veces que la edad no tiene nada que ver para darse cuenta de las cosas.
Me he cansando de tener que demostrar todos los días que soy alguien diferente a lo que todos creen, que intento hacer las cosas lo mejor posible, y que no me importa fracasar, rendirme cuando sé que debo hacerlo, o simplemente callarme cuando es el momento de guardar silencio. Nunca me ha importado ayudar, sin embargo siempre he puesto más pegas a que me ayudasen, pero he intentado grabarme con fuego en la frente la palabra “humildad”, y aunque algunas veces me escuece cuando no le hago el más mínimo caso, otras veces ME PICA cuando la hago el centro de atención. Yo me entiendo, no necesito que lo haga nadie más. Hoy al menos no. Y es con estos párrafos que poco tienen en común, y de los que no se puede sacar una idea clara, sino que sólo son amotinamientos de ideas que corren por mi cabeza esperando a ser plasmadas, con lo que pongo final a una carpeta donde ya los sentimientos que afloran ahora son bastante diferentes a los del principio. Y es que en ese principio cerrábamos capítulos cada unos cuantos meses, pero ahora he decidido terminar la visita a Júpiter el 3 de Diciembre de 2010, porque es cuando creo que he dejado de sentir lo que decían textos como “100 frases de golpe”, o “Refranes que no dicen nada”. No hay mucho que comentar, tal vez esto no debería haberlo puesto aquí, pero lo necesitaba. Todos escribimos para que nos lean, y a pesar de que yo sé que poca gente me lee, al menos me queda la esperanza de que alguien se sienta identificado con estas tontas líneas.
He aprendido a escribir separando mis ideas con puntos y aparte, dicen que en 2º de Bachiller queda más limpio y más bonito, y claro, de cara a la selectividad ni te cuento. Lo que todavía llevo mal es lo de los márgenes, que me lo digan en Arte, dicen que da la impresión de sucio, agobio, y estrés. Me gustaría expresar más, pero no puedo, no me salen las palabras adecuadas, hoy ha sido un día raro, un día difícil, demasiadas cosas, pocas buenas, criticando no se llega a ninguna parte, si queremos cambiar algo debemos empezar por ponernos en el lugar del de al lado. Ya sé que debéis estar hasta los cojones de mi palabrita “empatía”, a vosotros os la digo siempre. Pero ya lo sabéis nadie tiene derecho a hacer sufrir a los demás, y hay que saber leer entre líneas.
La verdad es que nos podemos hacer los fuertes, aprendernos el diálogo con puntos y comas, e incluso poner cara de que tenemos la situación totalmente controlada, pero a veces algo se nos escapa, hay sentimientos en nuestro interior que nunca antes nos los habían presentado, y un día algo o alguien hacen que salgan al exterior, y no sé como te quedas, verdaderamente no sé como expresar como te quedas cuando te topas con algo que pertenece a tu persona pero que ni sabías que existía. En mi caso fue “alguien”, fue mi hermano. Cuando vi a mi hermano me derrumbé, recuerdo que llevaba varios días torturándome con la idea de que era una persona fría, de que no me estaba dando cuenta de lo que pasaba, de que era una egoísta, ¿Sino por qué no había derramado ni una lágrima ante la perdida de una vida y un montón de recuerdos que se iban sin ni siquiera despedirse de mí?. Parece que mi cuerpo estaba esperando el estímulo adecuado para reaccionar como yo esperaba, y no sé por qué lo hizo cuando oí como se abría la puerta, y comencé a darme cuenta de cómo iban a cambiar las cosas a partir de ahora. A veces no vale aferrarse a nada con el propósito de intentar alargar las situaciones para que no terminen. A veces eso es peor, y a la larga, resulta más doloroso.
No recuerdo nada más de ese día, sólo como me caían las lágrimas por el rostro y como no era capaz de articular palabra alguna, solamente podía decir “Me da pena”, ¿Qué me daba pena?, qué respuesta tan imbécil. Con todo lo que había pasado y yo diciendo que me daba pena todo lo que había sucedido. Siempre he sido un tanto rarita para qué engañarnos. Por todas las cosas que había visto en la tele, y los pocos libros que me leía por aquel entonces, yo ya comenzaba a entender que el tiempo era algo importante, lo decían mis canciones favoritas que con el paso de los años se convirtieron en emblemas de momentos relevantes. Ese día me di cuenta que el tiempo no había jugado a mi favor, que no me había dejado valorar lo que tenía, y aunque yo estaba totalmente segura que toda la culpa no era mía, en el fondo guardaba algo de remordimiento. Sí es cierto que con 14 años pocas cosas se nos pueden pedir, pero hay veces que la edad no tiene nada que ver para darse cuenta de las cosas.
Me he cansando de tener que demostrar todos los días que soy alguien diferente a lo que todos creen, que intento hacer las cosas lo mejor posible, y que no me importa fracasar, rendirme cuando sé que debo hacerlo, o simplemente callarme cuando es el momento de guardar silencio. Nunca me ha importado ayudar, sin embargo siempre he puesto más pegas a que me ayudasen, pero he intentado grabarme con fuego en la frente la palabra “humildad”, y aunque algunas veces me escuece cuando no le hago el más mínimo caso, otras veces ME PICA cuando la hago el centro de atención. Yo me entiendo, no necesito que lo haga nadie más. Hoy al menos no. Y es con estos párrafos que poco tienen en común, y de los que no se puede sacar una idea clara, sino que sólo son amotinamientos de ideas que corren por mi cabeza esperando a ser plasmadas, con lo que pongo final a una carpeta donde ya los sentimientos que afloran ahora son bastante diferentes a los del principio. Y es que en ese principio cerrábamos capítulos cada unos cuantos meses, pero ahora he decidido terminar la visita a Júpiter el 3 de Diciembre de 2010, porque es cuando creo que he dejado de sentir lo que decían textos como “100 frases de golpe”, o “Refranes que no dicen nada”. No hay mucho que comentar, tal vez esto no debería haberlo puesto aquí, pero lo necesitaba. Todos escribimos para que nos lean, y a pesar de que yo sé que poca gente me lee, al menos me queda la esperanza de que alguien se sienta identificado con estas tontas líneas.
He aprendido a escribir separando mis ideas con puntos y aparte, dicen que en 2º de Bachiller queda más limpio y más bonito, y claro, de cara a la selectividad ni te cuento. Lo que todavía llevo mal es lo de los márgenes, que me lo digan en Arte, dicen que da la impresión de sucio, agobio, y estrés. Me gustaría expresar más, pero no puedo, no me salen las palabras adecuadas, hoy ha sido un día raro, un día difícil, demasiadas cosas, pocas buenas, criticando no se llega a ninguna parte, si queremos cambiar algo debemos empezar por ponernos en el lugar del de al lado. Ya sé que debéis estar hasta los cojones de mi palabrita “empatía”, a vosotros os la digo siempre. Pero ya lo sabéis nadie tiene derecho a hacer sufrir a los demás, y hay que saber leer entre líneas.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Siempre me he pasado la vida jugando entre la victoria y el fracaso, el arrepentirme de haberlo hecho, o de ni siquiera haberlo intentado. Vivimos en una situación constante que yo denominaría como "estar a punto de", siempre estamos a punto de decir lo que sentimos, de construir ideas, de darles forma a los sueños, de luchar por conseguir nuestros objetivos, pero al final nunca lo hacemos, ya sea por miedo, o porque nos falta valentía. O tal vez sea porque nunca nos han enseñado el verdadero valor de las cosas, nos hemos acostumbrado a tenerlo todo a nuestro alcance, y jamás nos hemos hecho amigos del sudor y del esfuerzo, de dejarse la piel por algo que sabes que lo mereces.
Y es que justo en el momento en que algo se sale de lo relativamente fácil desistimos porque nos parece "demasiado complicado", o incluso "imposible". Una mierda imposible, todavía no hay nada en este mundo que sea imposible, y no me cuentes rollos de que porque tú no seas capaz de hacer tal o cual cosa es imposible. Hay tantas cosas que estarán esperando a ser descubiertas, tantas personas que nos estarán esperando para que descubramos cual es el verdadero significado de la vida, que me asusta pensar que no esté siguiendo el camino correcto y me esté dejando llevar demasiado por la razón y por esa vocecita que me dice continuamente que no hable mucho no vaya a ser que la termine cagando, si no la he cagado ya. La verdad es que yo tampoco estoy acostumbrada a luchar por las cosas que creo que me pertenecen, por aquello que desde el momento en que lo vi supe que era para mí, y la razón es porque pienso que tal vez no me lo merezco, que tal vez no es realmente para mí. El miedo de perder el tiempo, el miedo a fracasar, o incluso el miedo que te causa la frustración de verte a ti misma dentro de algunos años haciendo cosas totalmente diferentes a las que tienes pensado que harás, te deja hecha polvo. Es el miedo el verdadero problema de la sociedad, y no el dinero, el trabajo, o la crisis. El miedo es lo que nos paraliza, lo que no nos deja avanzar por miedo a caernos, por miedo a no salir jamás del agua, nos come la cabeza y nos dice que a lo mejor no estamos preparados para esto, que nos hemos precipitado... Yo he sentido tantas veces miedo, y lo peor de todo..me he quedado tantas veces en el " a punto de ", que al final he terminado no haciendo nada y arrepintiéndome de no haber sido más fuerte que cinco letras que juntas son capaces de provocar enormes sensaciones, pero separadas no dicen absolutamente nada.
Qué lío llevamos hoy,¿verdad?....esto de no dormir y darle vueltas a la cabeza dan lugar a una filosofía barata típica de jueves por la noche que más que exponer ideas con claridad hace que te marees más de lo que estás. Bueno mañana es viernes, y a partir de la 1:50 la vida vuelve a tener sentido, quédate con eso.
Y es que justo en el momento en que algo se sale de lo relativamente fácil desistimos porque nos parece "demasiado complicado", o incluso "imposible". Una mierda imposible, todavía no hay nada en este mundo que sea imposible, y no me cuentes rollos de que porque tú no seas capaz de hacer tal o cual cosa es imposible. Hay tantas cosas que estarán esperando a ser descubiertas, tantas personas que nos estarán esperando para que descubramos cual es el verdadero significado de la vida, que me asusta pensar que no esté siguiendo el camino correcto y me esté dejando llevar demasiado por la razón y por esa vocecita que me dice continuamente que no hable mucho no vaya a ser que la termine cagando, si no la he cagado ya. La verdad es que yo tampoco estoy acostumbrada a luchar por las cosas que creo que me pertenecen, por aquello que desde el momento en que lo vi supe que era para mí, y la razón es porque pienso que tal vez no me lo merezco, que tal vez no es realmente para mí. El miedo de perder el tiempo, el miedo a fracasar, o incluso el miedo que te causa la frustración de verte a ti misma dentro de algunos años haciendo cosas totalmente diferentes a las que tienes pensado que harás, te deja hecha polvo. Es el miedo el verdadero problema de la sociedad, y no el dinero, el trabajo, o la crisis. El miedo es lo que nos paraliza, lo que no nos deja avanzar por miedo a caernos, por miedo a no salir jamás del agua, nos come la cabeza y nos dice que a lo mejor no estamos preparados para esto, que nos hemos precipitado... Yo he sentido tantas veces miedo, y lo peor de todo..me he quedado tantas veces en el " a punto de ", que al final he terminado no haciendo nada y arrepintiéndome de no haber sido más fuerte que cinco letras que juntas son capaces de provocar enormes sensaciones, pero separadas no dicen absolutamente nada.
Qué lío llevamos hoy,¿verdad?....esto de no dormir y darle vueltas a la cabeza dan lugar a una filosofía barata típica de jueves por la noche que más que exponer ideas con claridad hace que te marees más de lo que estás. Bueno mañana es viernes, y a partir de la 1:50 la vida vuelve a tener sentido, quédate con eso.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Cualquier momento es bueno para dejar unas letras mal escritas sobre líneas retorcidas que intenten expresar contradictoriamente lo que siento. Hay gente que dice que la vida es como una obra de arte que sólo algunos consiguen apreciar conforme pasa el tiempo, mientras otros a penas le prestan a tención a esa obra de arte tan complicada y especial a la misma vez, una obra de arte que sin ellos saberlo llevan su nombre y apellidos.La verdad es que últimamente me estoy dando cuenta que hay veces que encuentro el mayor sentido a la vida, mientras que hay otras que el sentido se ha perdido y no está por la labor de dejarse encontrar. Todo será cuestión de perspectiva, o eso digo dicen, porque yo últimamente me creo pocas cosas.
Sí que parece cierto eso de que "Todo lo que nace se apaga", se pasa de cero a cien en menos de un segundo, y donde siempre habías "cuajado" resulta que un buen día ya no cuajas. Es el momento de cerrar círculos para poder abrir otros nuevos, y en una cosa sí que estoy de acuerdo contigo, hay veces, aunque sean muy pocas, que es necesario enterrar el pasado y sólamente recordarlo para que no nos vuelva a ocurrir en un futuro lejano.Pero sólo a veces, porque como seres humanos humanos que somos también tenemos derecho a respetar el dolor que hemos sentido y a que no nos de la gana de enterrar el pasado y mirar hacia adelante.
¿Tú que piensas?...Olvidar y seguir....o seguir sin olvidar...
Desde las aulas artísticas de informática....Entre el arte bizantino, y la Basílica de Sta Sofía.
Sí que parece cierto eso de que "Todo lo que nace se apaga", se pasa de cero a cien en menos de un segundo, y donde siempre habías "cuajado" resulta que un buen día ya no cuajas. Es el momento de cerrar círculos para poder abrir otros nuevos, y en una cosa sí que estoy de acuerdo contigo, hay veces, aunque sean muy pocas, que es necesario enterrar el pasado y sólamente recordarlo para que no nos vuelva a ocurrir en un futuro lejano.Pero sólo a veces, porque como seres humanos humanos que somos también tenemos derecho a respetar el dolor que hemos sentido y a que no nos de la gana de enterrar el pasado y mirar hacia adelante.
¿Tú que piensas?...Olvidar y seguir....o seguir sin olvidar...
Desde las aulas artísticas de informática....Entre el arte bizantino, y la Basílica de Sta Sofía.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Me gusta la gente que dice que la vida es como un barco, y la cuestión está en saber aguantar dentro de él en las noches de tormenta,como en los días soleados. Nunca hay que dejar de remar. En Latín la práctica suele ser más sencilla que la teoría, pero en la vida es totalmente al revés. Nos preparan para que seamos los mejores abogados, profesores, periodistas, y para que formemos una familia bien estructurada, o al menos que no sea tan desastre como la nuestra. Nos advierten que en cuestiones de amistad al final nos acabaremos quedando con aquellos que caben en una mano y aún nos sobra. Nos dicen que no tengamos miedo a enamorarnos, que hay una "media naranja" esperándonos en algún lugar del mundo, y que no nos precipitemos, que hasta que no consigamos hacer el zumo perfecto todavía debemos seguir buscando. En el aula nos enseñan como hacer comentarios de texto, como expresarnos, como pedir las cosas, hasta como preguntar una duda, o que cara poner cuando no entiendes algo, pero se les olvida enseñarnos lo más esecial: a remar. Si no nos enseñan a mantenernos firmes frente a las dificultades es una tontería que nos digan que veremos los amaneceres más bonitos del mundo. Que yo sepa todo en esta vida cuesta, y nadie hoy por hoy, está por la labor de regalar las cosas, y encima gratis. El problema está en que los que se pasan la vida remando y no ven ningún tipo de amanecer acaban odiando a los que no conocen el arte de remar y el primer día que llegan triunfan. La sociedad está mal estructurada. Aún recuerdo lo de: "Hay una única cosa de la que todos somos capaces: hacer daño". Bien, pues yo añadiría que si lleváramos más tiempo recorrido y mejor remado, sabríamos entender a la perfección que la gente que hace daño no merece la pena en absoluto.
Ojalá la vida se simplificara a una simple barquita, el olor a mar, y un par de remos. Yo no nací triunfando, ni seguramente me vaya arrasando, pero tampoco odio a aquellos que sí lo hicieron. El odio es un lastre, cuanto antes te despegues de él, antes comenzarás a remar para vivir.
Ojalá la vida se simplificara a una simple barquita, el olor a mar, y un par de remos. Yo no nací triunfando, ni seguramente me vaya arrasando, pero tampoco odio a aquellos que sí lo hicieron. El odio es un lastre, cuanto antes te despegues de él, antes comenzarás a remar para vivir.
jueves, 21 de octubre de 2010
Qué mal estamos....Ya no tenemos las mismas ganas de soñar que antes, puede ser que sea porque estamos tan acostumbrados a tener todo lo que queremos, que ya nada nos ilusiona lo suficiente. Cada vez es más difícil hacernos felices, y los pequeños detalles ya no cuentan tanto como antes. La letra pequeña normalmente es ignorada por la mayoría de personas, y las sonrisas ya no sirven para alegrar los días de octubre. Últimamente no me salen las palabras adecuadas, y a la hora de escribir doy muchas vueltas para intentar explicar con claridad lo que siento. Cuando la gente de tu alrededor deja de ser "de tu alrededor", las cosas tienen que empezar a ser de otra manera, y como siempre, los principios cuestan, no nos acostumbramos a nada en seguida, nos cuesta mucho...y al estar tan aferrados al pasado nos solemos negar absolutamente a empezar cosas nuevas, a cerrar círculos que al final terminan condicionándonos en todo lo que hacemos, y sobre todo a aceptar que debemos dejar atrás aquello que después de que pasara, nos dimos cuenta que nos había hecho muy felices. Pero ahora como decía todo ha cambiado, ya no tenemos las mismas ganas de antes de seguir luchando, y el mundo nos está empezando a comer las piernas,y no tardará en llegar a las manos y al corazón. Últimamente me dedico a dar volteretas en vez de correr como hacía antes, y aunque no termino de acostumbrarme al mareo, conociéndome como me conozco, seguro que luego termino echándolo de menos. Echo de menos a gente que está a mi lado, y a otros que están bastante lejos no los quiero ni ver. Cuando apartas a la gente que quiere estar contigo, al final terminan por apartarte a ti, pero estamos demasiado preocupados por darle sentido a nuestras vidas que se nos olvida pensar que hay cosas a las que no hay que buscarles sentido simplemente porque no lo tienen. Lo que no se puede explicar es porque no tiene explicación, y a mí no me gustan ni las medias tintas, ni que me dejen a medias. El gris no existe, y a veces todo se puede reducir a un simple "te quiero"... Alardeamos de ser fuertes pero la verdad es que ahora somos mucho más débiles, y no por nada, sino porque no sabemos lo adictos al dolor que somos, y los que atraemos al daño a nuestras vidas.
Estamos muy mal....no hay nada que nos guste, y tampoco que no nos guste, y ¿sabes por qué?, porque hay veces que las cosas se quedan cortas, los lugares pequeños, y las personas aburridamente conocidas, y cuando terminas por conocer algo a la perfección, como seres humanos que somos acaba por aburrirte.
Necesito "volar",el problema es que no tengo un avión, y me falta valentía y echarle un par.
Estamos muy mal....no hay nada que nos guste, y tampoco que no nos guste, y ¿sabes por qué?, porque hay veces que las cosas se quedan cortas, los lugares pequeños, y las personas aburridamente conocidas, y cuando terminas por conocer algo a la perfección, como seres humanos que somos acaba por aburrirte.
Necesito "volar",el problema es que no tengo un avión, y me falta valentía y echarle un par.
lunes, 27 de septiembre de 2010
El ser humano es la leche. A veces puede ser lo más perfecto del mundo, y otras, algo tan sumamente complicado que es imposible de escribir en un par de líneas como estas. Hay dos maneras de conocer a las personas, por accidente y adrede. Por accidente es lo más común,cuando las cosas salen solas sin ser previstas, y acaban cuando no está previsto que acaben. En cambio, ¿nunca has sentido que sabías perfectamente que acabarías conociendo a un tipo de persona, o compartiendo algo con otro tipo de gente?, hay que joderse cuando nos da por ser adivinos, ¿verdad?. Hay dos maneras de que la gente te conozca, cuando tú te dejas conocer, y cuando son ellos los que tienen que ir día a día descubriendo pequeñas partes de ti. Tienes dos partes para dar a conocer, la buena, y la mala. Pero no entiendas la mala como la que conlleva todos tus defectos y carencias, sino entiende la mala también como la parte seria, la madura, la espiritual...la "rarita" para que nos entendamos...Y la buena, vamos a entenderla como la divertida, la alocada, la que si tiene ganas de comerse el mundo, nadie se lo va a impedir. Pues bien, hay gente a la que solo le dejas conocer tu parte buena, y hay gente que sólo conoce la mala, para unos eres la alocada, la divertida, la que siempre está de broma, y para los otros....eres la deprimida, la "demasiado madura", la pesimista...¿Y quién gana?, ¿Quién tiene razón?, y no me cuentes historias de que tu sólo dejas ver cada parte según se trate de la persona. La verdad, hay gente a la que sólo le transmites lo malo, y gente a la que sólo le transmites lo bueno, y tanto una como la otra, tiene muchísimo peligro. Enseñanza, bueno mis textos nunca es que hayan tenido mucha enseñanza que digamos....pero ¿A veces no te ha dado rabia saber que tú no eres realmente como alguien piensa?, y otras...¿No te ha dado como una especie de sensación buena el decir "No tiene ni puta idea de como soy realmente"?. Chocante, extraño, y contradictorio. Pero es que es tarde, y es lunes, aunque a mí me gustan los lunes.
"La cuestión está en saber encontrar a aquella persona o aquellas cosas donde podamos transmitir la mejor y la peor parte de nosotros mismos, donde podamos ser auténticos, y podamos hacer lo que realmente nos hace felices, y nos mantiene contentos frente a la vida". ¿Por qué no nos dejamos de intentar conocer a los demás, y comenzamos por conocer que es realmente lo que queremos, y con lo que soñamos día tras día aunque no nos demos cuenta?. A veces todo tiene sentido, otras lo pierde. La vida es un boomerang, a veces viene, a veces va.
"La cuestión está en saber encontrar a aquella persona o aquellas cosas donde podamos transmitir la mejor y la peor parte de nosotros mismos, donde podamos ser auténticos, y podamos hacer lo que realmente nos hace felices, y nos mantiene contentos frente a la vida". ¿Por qué no nos dejamos de intentar conocer a los demás, y comenzamos por conocer que es realmente lo que queremos, y con lo que soñamos día tras día aunque no nos demos cuenta?. A veces todo tiene sentido, otras lo pierde. La vida es un boomerang, a veces viene, a veces va.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Los problemas unen o desunen. Es ley de vida. A veces cuesta creer que haga falta que aparezca una situación difícil para que dos personas cojan la confianza que aún no tenían, o que otras dos se pongan de acuerdo por primera vez en sus vidas ante algo complicado. A veces pequeños malentendidos se convierten en grandes castillos de arena, y puede ser que esos castillos no se formen por el carácter diferente de las personas para afrontar los problemas, sino porque esos castillos de arena esconden momentos y palabras que se formaron con mucha anterioridad, y no nos dimos cuenta hasta que los tuvimos en frente de nuestras narices. La mayoría de veces las peleas se arreglan, los malentendidos se olvidan, y los problemas van desapareciendo con el tiempo, el dolor no ocupa un lugar muy importante hasta que entra en juego la palabra DECEPCIÓN, ( con el tiempo aprendí a escribirla en mayúsculas para darle la intensidad que realmente merece y nunca se ve), ahí la cosa cambia, pero creo que lo que intento explicar hoy la decepción no tiene mucho que ver, y más bien que nunca llegamos a conocernos del todo. Como decía que siempre me lío, a veces los problemas sirven para unir a la gente, esto no es raro que pase como seguro que piensa alguno, las situaciones fuertes nos ayudan a crecer, y muchas veces a encontrar después del lado malo, el lado más bueno de las personas, que suele ir de la mano del arrepentimiento y el amor. Pero como todo, estas cosas sólo ocurren a veces, otras los problemas desunen, hacen mostrar la peor cara de quienes se enfrentan, y sirven sobre todo, para demostrar que a veces dos personas no están tan unidas como pensaban, o que son tan sumamente diferentes que no son capaces de superar un bache juntas. La verdad no sé que se debe hacer cuando te das cuenta que un problema te ha desunido de otra persona, supongo que cuando te ha unido, dar gracias y sentirte orgullosa deberían bastar, pero tampoco lo tengo muy claro. Me encanta decirlo...así que por una vez más....Todo es muy complicado... Hay gente que dice que los problemas son oportunidades disfrazadas, y juro que me gustaría creerlo, pero hoy en día los problemas son un coñazo, una perdida de tiempo, y sólo sirven para calentarte la cabeza por cosas que a veces no tienen ni pies ni cabeza. Aunque una cosa sí tengo clara, cuando tenemos un problema sí que mostramos nuestra verdadera cara y manera de actuar ante la vida. Tal vez los problemas no sean una pérdida de tiempo, y en el fondo todas las cosas que nos pasan sean pequeños empujoncitos que nos estén acercando más a nuestra meta, u objetivo.
Sea lo que sea, los problemas pueden unir a los más frenéticos enemigos, y desunir a la pareja más enamorada del mundo. Si no te lo crees, torres más altas han caído.
Sea lo que sea, los problemas pueden unir a los más frenéticos enemigos, y desunir a la pareja más enamorada del mundo. Si no te lo crees, torres más altas han caído.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Los veranos traen consigo cientos de historias cargadas de buenos o malos momentos. Pero traigan lo que traigan siempre tienen algo en común: todas tienen fecha de caducidad. Hay algunos que dicen que el verano es un conjunto de locuras que sólo pasan unas pocas veces al año, otros dicen que las historias de verano son como estrellas fugaces, por lo rápidas que pasan, y por lo intensas e increíbles que pueden llegar a ser. Signifique lo que signifique el verano es algo que siempre consigue quedarse marcado en nuestras vidas. Nunca hablamos de qué tal nos ha ido el invierno, de cuantas cosas hemos hecho en Navidad o en Semana Santa, siempre hablamos del verano, de lo que hicimos, de lo que queremos hacer en el siguiente, de a quien conocimos, de quien nos enamoramos, o incluso de lo mucho que llegamos a aprender sin darnos cuenta entre un par de risas, bebidas, y mucho calor. Los veranos son aquellos momentos en que podemos mostrarnos tal y como somos, en donde ya no nos podemos excusar en que estamos agobiados, estresados, o preocupados, para hacer tal o cual cosa. No nos podemos negar a nada por falta de tiempo o de recursos. Si nosotros queremos, podemos hacer que el verano nos traiga las historias más bonitas jamás contadas, pero no por nada, sino porque las historias bonitas no se deben contar. Yo he pasado muchos veranos, y a cada cual mejor, me he reído, me he enamorado, he bailado, he llorado, me he unido, y he crecido entre árboles con poca sombra, y personas con muchas ganas de hacer cosas grandes. También he pasado veranos no tan buenos, haciendo caso a David que siempre dice que las cosas no deben ser malas, sino menos buenas, puedo decir que han habido veranos en que no me he reído mucho, no he bailado hasta el amanecer, ni he hablado hasta que no me quedaba saliva, pero sí que me han servido para crecer, para conocerme más a mí misma, y sobre todo para darme cuenta, (y esto creo que es lo más importante), de lo que no quiero tener en mi vida. Puede que no sepa lo que quiero, puede que tenga mieditis crónica muchas veces, y puede que otras muchas no sólo traicione a mis ideales o principios, sino que acabe traicionándome a mí misma por cualquier gilipollez, o incluso, por cualquier gilipollas. Pero con el paso del tiempo, y con el transcurso de otros tantos veranos sí que voy viendo que es lo que quiero hacer con mi vida, y sobre todo, con quien lo quiero hacer. Suena complicado de entender hasta para mí, pero así es la vida, complicada como ella sola, y nosotros, pues más todavía.
Este verano ha sido complicado, tal vez no tan importante y divertido como otros, pero esto es como todo, las cosas importantes a parte de que te suelen ocurrir muy pocas veces en la vida, se necesita mucho tiempo y algunos años de práctica y rodaje, para darse cuenta que al final, fueron tremendamente importantes.
Después de cada final llega un nuevo principio, cuando una persona se va, es porque otra está a punto de entrar en escena.
Este verano ha sido complicado, tal vez no tan importante y divertido como otros, pero esto es como todo, las cosas importantes a parte de que te suelen ocurrir muy pocas veces en la vida, se necesita mucho tiempo y algunos años de práctica y rodaje, para darse cuenta que al final, fueron tremendamente importantes.
Después de cada final llega un nuevo principio, cuando una persona se va, es porque otra está a punto de entrar en escena.
jueves, 26 de agosto de 2010
Pasa el tiempo, y cada vez me doy más cuenta que soy igual que mi madre, en la forma de pensar, en la forma de sentir, y ahora me he dado cuent, que también nos afectan igual las cosas. Nunca pensé que seríamos tan parecidas, y nadie lo diría, pues justo hace unos meses nos estábamos peleando a diario, y si no nos decíamos las cuarenta mil, se quedaban muy cerca. ¿Sabes?, mi madre siempre me dice que ella es rencorosa, que no lo puede evitar, que le pueden hacer mil cosas buenas, pero que en el momento en que le hagan algo malo, esto, borra todo lo bueno vivido anteriormente. Joder, y es que a mí me pasa igual, a lo mejor es que lo bueno no es suficientemente bueno, o a lo mejor es que lo malo es tan malo que borra todo lo que se le ponga por delante. Y ese es mi problema, que nunca sé dejar lo malo a un lado, para ver las cosas buenas que me han ocurrido con tal o cual persona, siempre me ha pesado más lo malo, tal vez sea porque se te queda más marcado, porque te duele, o porque simplemente hoy en día lo malo cuenta mucho más. Me he dado cuenta que hay una única cosa de la que todos somos capaces: Hacer daño. Y lo peor de todo, es que no sabemos cuanto daño podemos llegar a hacer con unas simples palabras. A veces, me jode verme cómo reacciono, cómo contesto, o incluso cómo pienso. Este verano no ha sido ni mucho menos un verano para recordar, o tal vez sí, pero esta vez por lo malo. Ha sido un verano de esos en los que cierras círculos que jamás pensabas que cerrarías. Un verano de esos en los que conoces personalmente a la soledad, y peor aún de que te termine cayendo bien, es que encima te convence del dicho "Más vale sola, que mal acompañada". ¿Verdad o mentira?, todo es tan complicado. Siempre he dicho que no me he considerado una persona perfecta, y a veces he hecho mucho daño, un daño incalculable, pero lo que si sé es que jamás lo he hecho queriendo, he intentado no aprovechar la primera oportunidad que se me venía encima para meterme con el punto débil de alguien, y esto no es ningún recadito hacia nadie en particular, pero últimamente es de lo que yo me he dado cuenta, que todos somos capaces de aprovechar cualquier ocasión para meter el dedo en la yaga, para dar la patada en la herida que aún está abierta, y para joder donde ya nos han jodido, y mucho. Dejando a un lado lo que he podido sentir o sufrir, dejando a un lado también los errores que se han cometido, quién más ha llegado a molestarme he sido yo misma, mi carácter, mi forma de ser, como quieras llamarlo. No sé si ha sido culpa de los demás, pero en estos dos meses he conseguido sacar la peor parte de mí, la que nunca suelo mostrar, la que siempre está escondida, aburrida de ver como todo va bien, o al menos se aparenta. Y la verdad, es que a eso no puedo decir nada, porque hacía muchos años que no me comportaba así, hacía muchos años que había dejado de lado las peleas estúpidas con la gente que más quiero, y me había convertido en una persona diferente, no sé si mejor, pero sí diferente. Pero es verdad eso que dicen que todo lo malo viene junto, como también será verdad que esto son rachas, y hay que aprender a llevarlas de la mejor manera posible. ¿Pero sabes qué pasa?, que es que yo me he cansado de que mi vida sea una contínua sucesión de malas rachas que nunca acaban. Y el que dice comprenderme, al fin y al cabo no lo hace, porque a parte de que la situación es complicada, yo lo soy más. Y la verdad es que no me siento nada orgullosa de mí misma, al contrario, si yo fuera cualquier persona que estuviera a mi lado, me habría mandado a la mierda hace un buen rato.
Por cierto, hice la regla del "Deber, poder, y querer"....¿Y sabes qué pasó?....que salieron las tres que sí.
Aprendamos a valorar a las personas que están a nuestro lado, porque el día que se vayan no entenderemos jamás porque lo han hecho.
Por cierto, hice la regla del "Deber, poder, y querer"....¿Y sabes qué pasó?....que salieron las tres que sí.
Aprendamos a valorar a las personas que están a nuestro lado, porque el día que se vayan no entenderemos jamás porque lo han hecho.
domingo, 25 de julio de 2010
Hace mucho tiempo leí una frase que decía algo así: "No seamos como un aeropuerto que nuestra vida dependa de la gente que llega y se va". Pero reflexionando y dándole mil y una vueltas a dicha frase, he llegado a la conclusión de que eso es totalmente imposible. Hay gente que dice que una persona existe porque otra piensa en ella, y cuando alguien deja de pensar en otra, esa persona muere.Lo sé, es una locura en toda regla. Pero es diferente a todo lo que he oído hasta ahora, lo que sí que es cierto es que todos al final terminamos dependiendo de la gente de nuestro alrededor. No puedes evitar ser inmune a las reacciones de las personas que conviven contigo, no puedes dejar que no te afecte las cosas que les pasan a tus amigos, que muchas veces las haces tuyas propias. Es irónico la gente que dice: "Tienes que intentar que te afecte menos tal o cual cosa"...Y bien, ¿Cómo se hace para determinar un nivel de afecto, o sentimiento?, ni que fuéramos máquinas joder. El caso es que si nuestra vida no fuera como un aeropuerto carecería de sentido alguno, ¿no?...con quien hablaríamos, a quien querríamos, con quien nos pelearíamos, todo gira en torno a las personas y las relaciones entre ellas, y aunque comprender al que tienes al lado, y desarrollar la cualidad de ser empático, es algo realmente complicado como he dicho alguna que otra vez, creo que debería ser un objetivo que nos tuviéramos que plantear todos para cumplir a lo largo de nuestra vida. Si las personas fuéramos más empáticas, nos llevaríamos mejor. Si saliéramos a la calle con una sonrisa de oreja a oreja creo que podríamos contagiar a la gente, incluso nos sentiríamos mejor con nosotros mismos. Pero esto es cuestión de perspectiva, la cual a mí me falta mucha aún por descubrir. Me he dado cuenta que como decía aquel famoso filósofo cuando creas que el mundo conspira contra ti, estate tranquilo porque estás en lo cierto, conspira contra ti. Y así somos las personas, complicadas, impredecibles, raras. Y vamos formando parte de la vida de otras, algunas veces porque nos lo hemos ganado, otras porque nos han obligado. Y sin darno cuenta con el paso del tiempo, nuestra vida se ha convertido en el aeropuerto del Prat o del Altet, y nos vemos a nosotros mismos sentados en terminales...A ver quien llega...aver si se va o se queda....a ver si vuelve. Y así transcurre todo, mediante personas que llegan, y otras que se van. Y vivimos totalmente aferrados a esa extraña sensación de no saber nunca que va a pasar.¿El truco?, aprender bien la lección de que nadie es imprescindible, y lo más importante, tú el que menos.
martes, 6 de julio de 2010
Hay situaciones que son necesarias que ocurran para que nos reorganicemos un poco, con "Cuando lloras" de Despistaos como banda sonora, la playa a unos 10 minutos, y una compañera vendada y herida de guerra, me dispongo a exponer lo que pienso sobre las personas y las relaciones entre ellas...Yo siempre he pensado que el destino y nuestro futuro estaban escritos, y que la gracia del juego reside en que no sabemos que es lo que nos va a pasar, y pensamos que haciendo tal o cual cosa, escogiendo tal decisión o aquel camino vamos construyendo lo que será la historia de nuestra vida, y la verdad es que tampoco está tan mal pensar eso...También tiene su toque de gracia...Y tengo que decir que dentro de esa historia, tienen una parte fundamental las personas de nuestro alrededor, dejando de lado las enseñanzas típicas y tradicionales que nos han intentado inculcar siempre,dar sin esperar nada a cambio, hacer siempre lo correcto, no desear el mal ajeno...de estas frases con la única que me quedo hoy día es con la última, desear el mal ajeno a alguien no es algo para sacar pecho precisamente y que se pueda decir en voz alta, a parte de que yo jamás me he sentido mejor cuando he visto a alguien que me ha hecho daño sufrir...pero las demás ya no comulgo con ellas....Venga, cuando damos algo, cuando lo entregamos todo por alguien o por alguna causa, ¿Quién no espera que le devuelvan al menos la mitad?, ¿Quién no espera que se preocupen de ella?...eso aunque lo intentemos negar nos encanta, nos vuelve locos ver como las personas se preocupan por nosotros, y les gusta aprovechar el tiempo a nuestro lado..nos llena de orgullo, de una inmensa felicidad que fluye como un río por dentro de nosotros...y cuantos más sean mejor...Yo por mi parte, creo que tengo un grave problema, y si alguien piensa que no es verdad, tiene todo el derecho a reprochármelo cuando sea..Creo que espero mucho de la gente, tengo unas expectativas muy altas, y luego claro...vienen las decepciones a montones....Sé que lo mejor sería no esperar nada de nadie y dejar que me sorprendieran día a día pero yo no sé cambiar, si alguien sabe me encantaría que me enseñase, sobre todo a ver la vida con más filosofía...El Caso es que voy alimentando mi ranking poco a poco y con paciencia, tener paciencia para una persona como yo es lo peor que le podría pasar...el caso, es que la gente derrocha decepciones. Vivimos en una sociedad donde todo el mundo va a su bola, nadie se preocupa por nadie, y hay un sálvese quien pueda generalizado, y a dónde cojones creéis que nos va a lleva esto...a ningún lado, a convertirnos en seres individualistas que sólo miran por ellos mismos...en cuanto a hacer lo correcto...diré una cosa....hay una gran diferencia entre hacer lo correcto, y a hacer lo que sientes, y yo la mayoría de las veces, suelo hacer lo que siento....porque si no, luego me siento mal, vienen las comeduras de cabeza, y esas cosas que yo tanto suelo hacer....
He llegado a la conclusión de que de vez en cuando todos necesitamos que nos digan lo buenos que somos, o al menos parecemos, para hacernos sentir un poco mejores, y podernos ir a la cama con la conciencia tranquila, y abrazando la almohada con fuerza, para alejar cualquier tipo de pesadilla que se haya quedado suelta por ahí..
Como bien dice Aintzane..."Los héroes nunca se vienen abajo, pero deben recordar, que son personas ante todo".
He llegado a la conclusión de que de vez en cuando todos necesitamos que nos digan lo buenos que somos, o al menos parecemos, para hacernos sentir un poco mejores, y podernos ir a la cama con la conciencia tranquila, y abrazando la almohada con fuerza, para alejar cualquier tipo de pesadilla que se haya quedado suelta por ahí..
Como bien dice Aintzane..."Los héroes nunca se vienen abajo, pero deben recordar, que son personas ante todo".
martes, 29 de junio de 2010
Mi madre siempre dice que la felicidad no se puede construir haciendo daño a los demás, pero yo a base de tiempo y hostias me he dado cuenta que lo más fácil que hay en este mundo es hacerle daño a alguien, una simple palabra dicha en un momento justo, un gesto de indiferencia e incluso algo que pensabas que jamás te pasaría, se le da la vuelta a la tortilla, y lo que nunca parecía que ocurriría resulta que acaba ocurriendo. Sin intentar sacar demasiada sangre al teclado expondré lo que pienso y siento con Maldita Nerea como banda sonora de fondo para acondicionar mi vida. Nunca me he considerado alguien especial, aunque así me lo hayan hecho creer algunas personas de mi vida, (a las que tengo que agradecer todo lo que soy y más), siempre intenté mostrar la mejor parte de mí, intentar guardarme la peor parte para cuando no me viera nadie, y en esta parte debo incluir lloros desmedidos en ocasiones puntuales, palabras de desesperación y cosas que me enseñó la vida con 14 años, que de verdad digo, que me hubiera gustado que me enseñara un poco más mayor, y con un poco más de viaje recorrido.Y aunque jamás me quejé de la compañía que determinaron que debía estar a mi lado en aquellos momentos tan difíciles, hoy dicha compañía me abandonó para que yo pudiera desenvolverme y volar en solitario, porque volando en solitario es la única manera para que aprenda a volar sin alas. El caso es que tras grandes intentos de comportarme como alguien perfectamente civilizado, intenté comprender a la gente hasta los límites que me permitía mi cerebro,pecando algunas veces de radical hasta la médula, y otras de empática sin sentido y causa alguna, me preocupé por los de mi alrededor como si fueran partes de mí misma que andaban solas por el mundo, intenté que mi familia no sufriera demasiado con lo que nos tenía deparado el destino, y a pesar de todo, hoy en día no he quedado demasiado bien, porque todas estas cosas se han pasado por alto, sustituidas por la prepotencia, la frialdad en algunos casos, y la sinceridad que hoy en día, ya no se entiende. Creo que no he sabido demostrar que en el fondo, pero muy en el fondo no soy tan mala persona como algunos piensan, y ni tengo el carácter de Kiko Hernández ni la mala hostia de Risto Mejide, he intentado demostrar que siempre que se necesite un hombro donde apoyarse yo estaré ahí, y desarrollar porqué no, al máximo mi personalidad desafiante y contradictoria frente a la vida, y ya ves tú de que me ha servido. Mi madre dice que hacer daño es algo dura para siempre, que no tiene cura, y que los médicos dan por imposible, no existe tratamiento ni terapia alguna, y aunque sé muy bien que habrá mucha gente de mi vida a la que haya hecho daño, y pido mil disculpas desde aquí por todo lo que les he hecho o les haré pasar en un futuro no tan lejano, tengo que decir que yo aprendí a perdonar, aprendí a ver la vida con otros ojos, y a sonreír igual de bien estuviera o no estuviera contenta, porque muchas personas me enseñaron a ser diferente a los demás. Y ahora llegan días de mierda en lo que todo lo que sabes y has aprendido se va a tomar por culo, en que la gente en quien confías deja de ser de confianza, y donde ya no puedo seguir el consejo que me dio mi amigo Manolo, "Si deseas algo con fuerza, se cumplirá, ve por la vida pensando que tal o cual cosa ocurrirá y ya verás como sucede", no me lo creo, y de verdad que lo siento, porque sé que a ti te funciona cuando no encuentras aparcamiento para el coche, pero a mí no, joder,y que nadie piense que esto es un intento de parecer débil e intentar dar pena a los demás, que de eso ya me estoy cansando, fuera victimismos y polladas, yo lo que pido nunca se suele cumplir, no quiero que me tachen de inconformista pero me gusta aspirar siempre a más y que mi trabajo se reconozca. Tengo dentro de mí una especie de rabia que no termina de desahogarse del todo, y por otra parte tengo una tristeza que inunda hasta la última broma que le gasté ayer a cualquier persona que se acordara un ratito de mí. Ya entiendo eso de ahogar las penas, y ya voy encaminándome a lo que debería hacer,o mejor dicho a aquello que todos quieren que haga, me siento frustradamente incomprendida y con unas ganas de acabar con esto remalas. Y no tengo nada más que decir, porque por mucho que diga nunca se entiende, o no se quiere entender. He intentado ser lo mejor que podía a cada instante de mi vida, pero no me ha salido nada bien, porque no sé que pensarán de mí, y tampoco es que sabiéndolo me haga mucho bien, al contrario, me comeré más la cabeza y esas cosas que llevamos toda la vida haciendo, y nunca podremos dejar de hacerlas. Sólo espero que el día ese en el que me levante y me enorgullezca de mi misma llegue pronto, porque si no lo tenemos claro, tengo más fe en la selección que en mí misma, y sin Raúl capitaneando a la troupe eso ya es decir demasiado, y hablar más bien por no callar.
Que vengan tiempos mejores, que no sé quienes estarán aquí para verlos.
Que vengan tiempos mejores, que no sé quienes estarán aquí para verlos.
lunes, 14 de junio de 2010
Nunca pensé que un mísero papel azul con a penas 10 líneas escritas pudiera causar a la vez tantas emociones entre todas las personas. Un papel que en teoría recoge el esfuerzo realizado durante un par de meses, en algunos casos durante mucho más tiempo. Un papel que puede llegar a causar una gran satisfacción personal, e incluso un gran orgullo que puede rozar la prepotencia y la soberbia, pero en otros casos, ese papel azul va acompañado de lágrimas, sorpresa en muy pocos casos, porque en la vida más o menos todos sabemos las consecuencias que suelen deparar nuestros actos, y aunque muchas veces nos mostremos sorprendidos ante situaciones que no nos esperábamos, siempre hay una vocecilla en el interior de nuestro ser que sabía perfectamente que tal o cual hecho acabaría pasando,encontrar el porqué de ese hecho ya es tarea de cada uno. El caso, que siempre me desvío del hilo, y acabo hablando de otra cosa que no tiene nada que ver, es que la fuerza que puede llegar a tener ese papel azul es increíble, un día te paras a pensarlo, pones esa típica cara que es mitad reflexión, mitad cara de idiota y dices: Joder si hubiera hecho tal, joder si no hubiera perdido tanto el tiempo, joder si en vez de eso hubiera hecho aquello. Pero no, la vida es mucho más, y ya no hay tiempo para falsos arrepentimientos, para lloros desmedidos, y para intentar aferrarse a cosas que o bien porque estaba escrito que ocurrieran así, o bien nosotros dimos lugar a ellas, ahora es tiempo de luchar, de luchar como jamás habíamos luchado, o incluso de seguir luchando como antes si no hemos conseguido los resultados deseados. Hay que poner toda la carne en el asador, hay que salir los 90 minutos a dejarse la piel, en cada párrafo, en cada frase, o en cada derivada logarítmica, es tiempo de seguir cambiando, de jugárnosla, de apostar todas nuestras cartas, de sacar fuerzas de la nada, y seguir. Porque de eso se trata la vida, de seguir levantándote cuando te hayas caído, que las heridas ya cicatrizarán, y si no lo hacen, pues te pones una venda como yo, y a seguir para adelante. No sabemos que puede ocurrir mañana, y lo peor de todo, no sabemos que nos depara el destino, hoy estás bien, mañana estás mal, y viceversa, vuelta a empezar, o gira la rueda. Pero siempre como un valiente, siempre dándolo todo,y sin dejar pendiente lo que puedas hacer hoy, y sobre todo teniendo una cosa muy clara por encima de las demás....LOS HÉROES NUNCA LLORAN.
-Yo no me quejo del mísero papel azul, pero aún me queda una cuenta pendiente, y es la última oportunidad para demostrar todo lo que sé, todo lo que me he esforzado, y para sentirme bien conmigo misma, porque en el fondo, lo único importante, es que te sientas bien contigo misma, porque de esa manera, podrás hacer que los demás se sientan bien también.
-Yo no me quejo del mísero papel azul, pero aún me queda una cuenta pendiente, y es la última oportunidad para demostrar todo lo que sé, todo lo que me he esforzado, y para sentirme bien conmigo misma, porque en el fondo, lo único importante, es que te sientas bien contigo misma, porque de esa manera, podrás hacer que los demás se sientan bien también.
lunes, 7 de junio de 2010
Recuerdo ahora la historia que me contaron hace tiempo...Un profesor entró en una clase y dijo a los alumnos: -Un estudio ha demostrado que las personas rubias tienen tendencia a ser más inteligentes que las personas morenas, a partir de ese momento los alumnos rubios comenzaron a realizar una burla diaria sobre la escasa inteligencia de los morenos, los resultados académicos de estos últimos descendieron en picado, la autoestima decayó de una forma increíble, y el ambiente de la clase se hizo cada vez más insoportable. Tras un tiempo ese mismo profesor volvió a entrar en esa clase y les comentó a los alumnos que el estudio que decía que los alumnos rubios eran más listos que los morenos era todo mentira, era una estrategia que se había inventado él mismo para ver la capacidad de reacción de los chicos, y ver como les afectaba esto a sus vidas. Al darse cuenta que el resultado fue totalmente desastroso, les dijo a los alumnos:
-Vivimos en una sociedad donde la mayoría de la gente se dedica a observar a los demás en vez de observarse a ellos mismos, se dedica a criticar todo lo que se mueve, y a regodearse del mal ajeno. Vivimos en una sociedad donde ya nadie apuesta por nadie, y no hay un ser perfecto modelo de todos, ni nadie considerado como buena persona o diferente al resto. "Tened en cuenta que hagáis lo que hagáis siempre seréis criticados", habrá momentos en vuestra vida que os trataran de inútiles, que os harán sentir que no valéis nada, y dudarán a cada segundo de vuestras capacidades. Probablemente este tipo de cosas os desanimen, os lleguen al corazón y os hagan replantearos si de verdad merece la pena continuar. Y ahí es cuando yo os digo, que justo en el momento en que penséis que no podéis más, justo en el momento en que ya nadie confíe en vosotros, y hayáis perdido toda la esperanza que os quedaba, en el que vuestras ilusiones se hayan ido a otro lugar donde les hagan más caso, y os hayáis caído más de mil veces, levantaos, levantaos la mil y una, seguid corriendo, seguid haciendo todo lo que habéis hecho hasta ahora, y no os dejéis llevar por las malas influencias, y sobre todo por los comentarios de la gente. Una de las cosas más difícil que hay en la vida es estar por encima de todas las opiniones sobre ti,y mantenerte al margen de cualquier crítica hecha adrede sobre tu persona, pero con tiempo y esfuerzo lo conseguiréis, sólo debéis tener claro una cosa, Quien algo quiere, algo le cuesta.
, y sobre todo sabed....que todas las personas tenemos un objetivo claro en la vida, tarea de cada uno es ir descubriendo cual es, y una vez descubierto, llevarlo a cabo.
-Yo me dedico siempre a poner estas cosas, pero luego pocas veces lo llevo a la práctica, aunque bueno por intentarlo una vez más no pierdo nada. Si total por un 4 más no pasa nada.
A Dani y Pasi.....mis fans incondicionales del blog.
-Vivimos en una sociedad donde la mayoría de la gente se dedica a observar a los demás en vez de observarse a ellos mismos, se dedica a criticar todo lo que se mueve, y a regodearse del mal ajeno. Vivimos en una sociedad donde ya nadie apuesta por nadie, y no hay un ser perfecto modelo de todos, ni nadie considerado como buena persona o diferente al resto. "Tened en cuenta que hagáis lo que hagáis siempre seréis criticados", habrá momentos en vuestra vida que os trataran de inútiles, que os harán sentir que no valéis nada, y dudarán a cada segundo de vuestras capacidades. Probablemente este tipo de cosas os desanimen, os lleguen al corazón y os hagan replantearos si de verdad merece la pena continuar. Y ahí es cuando yo os digo, que justo en el momento en que penséis que no podéis más, justo en el momento en que ya nadie confíe en vosotros, y hayáis perdido toda la esperanza que os quedaba, en el que vuestras ilusiones se hayan ido a otro lugar donde les hagan más caso, y os hayáis caído más de mil veces, levantaos, levantaos la mil y una, seguid corriendo, seguid haciendo todo lo que habéis hecho hasta ahora, y no os dejéis llevar por las malas influencias, y sobre todo por los comentarios de la gente. Una de las cosas más difícil que hay en la vida es estar por encima de todas las opiniones sobre ti,y mantenerte al margen de cualquier crítica hecha adrede sobre tu persona, pero con tiempo y esfuerzo lo conseguiréis, sólo debéis tener claro una cosa, Quien algo quiere, algo le cuesta.
, y sobre todo sabed....que todas las personas tenemos un objetivo claro en la vida, tarea de cada uno es ir descubriendo cual es, y una vez descubierto, llevarlo a cabo.
-Yo me dedico siempre a poner estas cosas, pero luego pocas veces lo llevo a la práctica, aunque bueno por intentarlo una vez más no pierdo nada. Si total por un 4 más no pasa nada.
A Dani y Pasi.....mis fans incondicionales del blog.
lunes, 24 de mayo de 2010
Sé que yo estas cosas no las suelo hacer muy a menudo, pero ya que últimamente hemos "caído abriendo círculos cerrados" como dice la canción, nos hemos llevado la decepción que toca por mes, y hemos experimentado tanto el cielo y la tierra,como de costumbre, una vez más voy a dejar por escrito aquello que nunca tengo lo que hay que tener para prometérmelo a mí misma, que me voy a esforzar todo lo que pueda y más, sólo por intentar conseguir todas aquellas cosas que se me escapan de las manos. Que voy a intentar sacar fuerzas de la nada, porque la verdad es que ya no quedan muchas que no estén cansadas o agotadas directamente. Coger aire, y dar el último impulso, y hacer la carrera de mi vida, necesito mentalizarme, o tal vez que alguien me mentalice de que soy capaz de hacer todo lo que me proponga y más, que la vida está llena de baches, y conforme te tropiezas con ellos, vas aprendiendo los trucos para no volver a caerte en el mismo sitio. Ya no es cuestión de días y de saber organizarse mejor de nadie, es cuestión de darlo todo, sin fijarse en lo que les hacen a los demás, y en lo poco que se ve recompensado tu trabajo. No me voy a fijar en lo justo y en lo injusto porque sino podría pasarme horas frente a la ventana deprimida, voy a tomar aliento.....y lo que tenga que pasar que pase, nada de pensar, sólo improvisar, trabajar duro hasta el amanecer, y sí hay que acabar viendo el sol todos los días con las derivadas y los límites, pues ya lo veré alguna vez con algo que me haga ser más feliz.
En fin que sólo es una promesa que me sirve como manera de motivarme, que en los tiempos que corren no andamos como para ser pesimistas, y tirar la toalla ahora sería de perdedores, y nosotros.....pues que quieres que te diga, todavía podemos alardear de que somos pequeños héroes.
En fin que sólo es una promesa que me sirve como manera de motivarme, que en los tiempos que corren no andamos como para ser pesimistas, y tirar la toalla ahora sería de perdedores, y nosotros.....pues que quieres que te diga, todavía podemos alardear de que somos pequeños héroes.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Conozco a Dani hace aproximadamente 5 años, y la verdad, es que no sabría muy bien como definirlo. Lo que sí que sé, es que es de esas típicas personas que nada más conocerlas te das cuenta que te marcarán para siempre. Su forma de ser, su manera de hacerme comprender las cosas, y ese estilo tan característico, al hablarte, al tratarte, o empujarte cada vez que necesitas que alguien tire de ti, lo hacen ser tan sumamente especial. Tú dices que cuando hablas conmigo es como si te hablaras a ti mismo, pero eso no es así, cada vez que yo termino de hablar contigo es como si hubiera aprendido algo nuevo, algo diferente. Sé que la vida no es fácil, y menos la tuya, pero aún así siempre me has demostrado que cueste lo que cueste,hay que tirar para adelante. Eres el que siempre me anima, el que no habla de esperanzas porque está convencido que las cosas acabarán ocurriendo, y el que se siente la persona más feliz del mundo con un simple cigarrillo en la ventana de su habitación. No es que en la sociedad en la que vivimos ya no destaque gente y seamos todos iguales, para eso estás tú, para demostrar que los héroes hoy en día siguen existiendo, y que no todos son bomberos, médicos, o policías. Cuídate mucho Dani, y prométeme que todo va a salir bien, como te hago prometer cada vez que dudo de algo, siempre necesito tu abrazo para terminar de encontrarme bien del todo, tus ánimos, que me reconfortes, o me digas que no me rinda, que la vida son dos días. Te quiero mucho, y contigo he compartido todo tipo de momentos inundados de charlas, y conversaciones auténticas. He visto reflejado en nuestra relación como pasaba el tiempo y me hacía mayor, como han cambiado las cosas, y sobre todo, las que seguirán cambiando. Me gustaría estar a tu lado para desearte toda la suerte del mundo, para decirte que en nada estarás otra vez aquí, pero como no puedo, una vez más, intento recordarte lo importante que has sido siempre para mí. ¿Te acuerdas de la promesa de los 30 años...? ,como para olvidarla. Eres la mejor persona que alguien podría tener a su lado, y justamente yo, he tenido la suerte de encontrarte en el camino de mis días. Acuérdate siempre de los "SONRÍA POR FAVOR" , pase lo que pase, y cueste lo que cueste. Y sobre todo acuérdate de todo lo que te haya hecho sonreír, porque seguramente te haga mucho más feliz.
No olvides nunca que.....Los héroes nunca lloran.
No olvides nunca que.....Los héroes nunca lloran.
lunes, 17 de mayo de 2010
Cosas del ayer.
"Qué bonita está la luna esta noche". Acaba de venir a mi memoria las noches de verano en la pista de tenis, todos tumbados en el suelo formando un perfecto tetris. Joder, como lo echo de menos, eso, y la sensación de felicidad que conllevaban. A veces creo que la felicidad me mira burlona mientras ve como me desespero buscándola, y otras creo que la tengo justamente al lado, y algo me impide verla. A lo mejor mi problema sea que me paso el tiempo intentando encontrarla, en vez de disfrutar cada segundo que pasa como si fuera el último, y a lo mejor, sólo a lo mejor, porque nunca se sabe, en uno de esos segundos que duran lo mismo que una sonrisa, está la ansiada felicidad.
Nos vemos con pantalón corto, cogiendo el bus número 5, con gafas de sol, la mochila a las espaldas, el Ipod casi sin batería, y los apuntes en la mano,en JUNIO.
Nos vemos con pantalón corto, cogiendo el bus número 5, con gafas de sol, la mochila a las espaldas, el Ipod casi sin batería, y los apuntes en la mano,en JUNIO.
viernes, 7 de mayo de 2010
Vamos a dejar de buscar falsas excusas para no realizar lo que más miedo nos da, vamos a dejar de mirar a otro lado cuando las cosas más importantes que requieren ahora toda la atención del mundo están delante nuestra. Dejemos de sentirnos tan desgraciados, y patéticamente solos cuando hay personas que seguramente lo estén pasando muchísimo peor que nosotros, y ni siquiera se quejen. Vamos a guardarnos nuestros lamentos, nuestras caras de depresión y angustia, a la mierda los insultos y protestas, hoy reivindico contra mis propias reivindicaciones diarias, porque hoy no me gusta nada de mí. No encuentro el sitio, me he perdido, y hace varios días que ando pidiendo auto-stop, pero nadie me para. O no me ven, o hacen por no verme, como hacemos todos, girar la cara a lo que nos podría llevar a calentarnos la cabeza más de lo normal, o incluso, a hacernos sentir culpables. Eso es lo que nos pasa, que ya nada nos ilusiona lo suficiente, y aunque nuestra profesión sea hacer reír a los demás,el papel de tristeza nos está ganando la partida. Yo, paso palabra por una vez en la vida.
domingo, 2 de mayo de 2010
Aquí estoy, un domingo a las 21:30 de la noche, con un poco de fiebre,un calor impresionante y casi sin voz. La cocina me da vueltas, y la hoja de verbos de inglés me mira como diciendo "Mañana te suspenden como no me hagas un poquito de caso". No me acordaba de lo jodidamente horrible que es estar enferma, y más un fin de semana, y más aún cuando tienes la semana que viene un examen cada día, y encima de esos que tanto nos gustan, Valenciano, CMC, Economía...¿Qué más se puede pedir?, mis asignaturas favoritas. Odio estar tumbada en la cama sin hacer nada, lo odio profundamente. Y odio más que me duela todo, encima para terminar bien, no puedo ni correr, ni jugar al fútbol ni nada, parezco una profesional con lesiones y todo. Mejor no echarle la culpa a nadie para que luego no digan que siempre que tengo un problema tiro balones fuera. Aunque la realidad es la realidad. Por otro lado y centrándonos en algo positivo, me gusta escuchar Shannon Noll, y ver llover, es mi manera de decirte que en la vida hay veces que sabes perfectamente que ha llegado el momento de saltar, de arriesgarlo todo, y la verdad es que a mí los resultados no me importan, sólo me importa ser lo suficientemente fuerte y tener lo que hay que tener, para terminar aquello que me dejé a la mitad, para poder decir todas esas cosas que llevo pensando desde hace mucho tiempo. Todo lo que no nos dijimos, y que de vez en cuando llega algo clave, y decides que es el momento oportuno para cerrar un capítulo, pero cerrar un capítulo como terminan las películas de verdad, con finales sorprendentes que dejan a todos boquiabiertos. Es hora de darlo todo, y luchar hasta donde haga falta, ¿Sabes?, yo luego quiero ser de esas típicas que tienen miles de historias que contar porque realmente han vivido lo que les ha hecho falta vivir, y se nota en sus ojos el brillo de la experiencia, y la sonrisa tanto de lo bueno como de lo malo. Sigo en la búsqueda de encontrar todo lo que me aporte seguridad y me haga sentir especial, pero estoy totalmente convencida que un día lo acabaré encontrando. Nadie dijo que la vida fuera fácil, y por lo poco que sé, el partido termina cuando el arbitro pita el final, hasta entonces puede pasar cualquier cosa, si ganamos nos llevamos la alegría de saber que lo que estamos haciendo está bien, si perdemos, hay que ser humilde, saber agachar la cabeza de manera elegante, y llevarte contigo lo aprendido para la próxima, porque ten claro, que próximas habrán muchas.
Feliz domingo, y a ver si me pongo con los verbos, para por lo menos, aparecer por clase a última hora de la mañana, que seguro que me echan de menos, aunque sólo sea a los que dicen que revoluciono.
Feliz domingo, y a ver si me pongo con los verbos, para por lo menos, aparecer por clase a última hora de la mañana, que seguro que me echan de menos, aunque sólo sea a los que dicen que revoluciono.
domingo, 25 de abril de 2010
Yo creo que a veces es bueno llorar, no delante de tu alrededor para no convertirte en el centro de atención de todas las miradas, pero sí en privado, cuando nadie te ve y nadie te escucha. Yo nunca lloro en público, o al menos lo intento, no me gusta que me vean de esa forma, supongo que como me suelen decir, llevo una especie de caparazón para protegerme de los demás, y dentro de mi caparazón no se permite llorar delante de todos. Creo que me he hecho fuerte a base de golpes, odio tener 17 años y no saber lo que me pasa a cada instante, me resulta raro estar media hora feliz, y a los dos minutos sentirme la persona más desgraciada del mundo. Intento saltar los obstáculos poco a poco y sin prisa, aunque muchas veces tiro demasiado de mis ayudas externas, de todos los que creen más en mí que yo misma. Pero el otro día cuando iba en el ascensor de vuelta a casa, no lo pude evitar y comencé a llorar como una gilipollas, no sabía lo que me pasaba, sólo que me sentía sola, había tenido un día horrible, estaba más que agobiada, y sólo la idea de llegar a mi casa se me hacía grande. El caso es que cuando me calmé y entré en casa, al rato se me había pasado, y por más que intentaba desahogarme llorando otra vez, no era capaz. Sí yo ya sé que son cosas de la edad y todo lo que tú quieras, pero eso a mí no me sirve para nada, a veces la única solución para encontrarte mejor es desahogarte con alguien que sepas que te va a comprender y va a tratar de hacerte ver el lado positivo de las cosas, y bueno, en mi caso, otras veces, lo mejor que hay es llorar. Pero seguramente si le preguntas a la gente de mi alrededor ellos te dirán que nunca me han visto llorar, y seguramente Esther y Patri digan, "bueno menos una vez, pero era de impotencia". Es la única manera de sobrevivir a la sociedad en la que vivimos...
Un paso hacia atrás para dar dos hacia adelante.
LLoro, grito, me desahogo, rompo cosas y maldigo las veces que haga falta a las personas que no soporto, pero después me calmo, lo pongo todo en su sitio, me seco las lágrimas, sonrío y vuelta a la rutina, bueno perdón, a vivir.
Feliz Domingo, ¿Por qué la gente odia tanto los lunes?
Un paso hacia atrás para dar dos hacia adelante.
LLoro, grito, me desahogo, rompo cosas y maldigo las veces que haga falta a las personas que no soporto, pero después me calmo, lo pongo todo en su sitio, me seco las lágrimas, sonrío y vuelta a la rutina, bueno perdón, a vivir.
Feliz Domingo, ¿Por qué la gente odia tanto los lunes?
jueves, 8 de abril de 2010
Laura siempre me dice que no debo "escupir para arriba", esto es según su filosofía, no criticar cosas que hacen otras personas que a mí no me parecen bien. Según Laura no debo hacerlo porque yo nunca me he visto en su situación y no sé como reaccionaría ante algunos problemas, y a lo mejor incluso lo haría peor que esas personas que yo tanto critico. También me dice siempre que en la vida cuando te sientas mal con una persona por algo que haya pasado, debes ir a hablar con ella, debes dar tu brazo a torcer para arreglar las cosas,aunque tengas toda la razón del mundo y no quieras ni volver a verla, porque según ella eso no significa que te bajes los pantalones, eso significa que eres mucho más madura que la otra persona, y tienes los cojones que hay que tener para andar por la vida.
Son cosas de Laura, luego siempre se ríe y me dice: Coño Cristina, haz el ejercicio.
Son cosas de Laura, luego siempre se ríe y me dice: Coño Cristina, haz el ejercicio.
miércoles, 31 de marzo de 2010
hablando de suspiros y descansos
Igual que hablamos de los días rojos, existen los días contrarios a estos, no sabría ponerles un color para definirlos, porque no me atrevo a identificar ninguno con la felicidad. Pero creo que todos sabemos de que días hablo, los días repletos de sonrisas, los días en los que lloras de la risa, los días en los que todo tu alrededor se pone de acuerdo para hacerte sentir un poquito más especial, y los días en los que todo te sorprende, pero encima, para bien. Puedo ser igual de soñadora que siempre y decir que me encantaría que toda mi vida estuviera llena de días sin preocupaciones, de días bonitos y sencillos, donde parece que la suerte se ha puesto de mi lado, y todo me sale extremadamente bien, pero no es tan fácil, si decimos que a base de hostias se aprende, realmente es la verdad, y por qué no, tendremos que llevárnoslas para llegar a ser alguien en la vida, con una experiencia y unas historias vividas dignas de recordar. Lo que pretendía decir es que los días en los que siento que la felicidad está sentada justo a mi lado sonriéndome son los días en los que creo que me dan un suspiro, un descanso de unas horitas, porque seguramente al día siguiente, o sino al otro, vuelvan las preocupaciones, las malas caras, y los gestos de impotencia y desdén. Tal vez no podríamos vivir sin los buenos días, sin los días de descanso como decía antes, porque sin ellos, no seríamos capaces de aguantar tanta infelicidad e indiferencia junta, no creeríamos en que después de lo malo siempre llega algo bueno, y no sabríamos separar la bondad de la maldad, aunque ahora mismo, aquí, no tenga mucho que ver. Tal vez la cuestión sea vivir el momento y aprovechar cada milésima de segundo como nos dicen siempre, y pensar que cuando tengas un día malo, probablemente el siguiente también lo sea, pero si la semana tiene siete días, seguramente uno de ellos, sea tu día de descanso.
viernes, 12 de marzo de 2010
7/3/2010
Madremia, la verdad no tengo muchas palabras para discribirte todo este tiempo a tu lado, perfecto? increible?, no se... pero antes que dedicarme a decirte lo fantastica que ha sido siempre nuestra amistad prefiero decirte lo fantastica que eres tu,... Tu cara, ti sonrisa siempre refleja todo lo que deve tener una persona para ser medianamente feliz, tu capacidad de reaccion ante problemas tu sinceridad, tu autenticidad TODO!... eres una gran persona y creo que no soy el unico que te diria algo asi, medio mundo esceptuando unos/as cuantos/as que sobreviven a base de hacer infelices a otros. no me quedan ya casi fuerzas para dedicarte una buena felicitacion por tu cumpleaños, porque siempre intento dar de mi todo lo que pueda hacerte feliz. No soy de lo mas corriente que te puedas encontrar por ahi, pero esque tu tampoco porque nadie sabe sacarme una sonrisa de la cara como consigues hacerlo tu, ninguna cara bonita que no sea la tuya merece estar triste porque hay demasiada gente por ahi dependiendo de ella. hay que cosas que nunca cambian a pensar de que el viento roce nuestras vidas, y lo que se que no ha cambiado y no va a cambiar es mi manera de verte, de que manera te veo?... pues para mi eres la simplificada manera de ver siempre la vida por donde sonrie, y a la otra parte QUE LE JODAN!. siempre me vas a tener a buenas a malas, y en todas las maneras fisicas e inertes que te pudieras imaginar. disfruta de un dia como hoy porque si hoy es 7 de marzo y estas recibiendo esto significa que perteneces a mi vida, y eso si que es importante. MUCHAS FELICIDADES. en tus 17 porque solo se tienen una vez.
te quiero(L) CRISTINA ORTEGA GIMENEZ y recuerda siempre, que un tipo inteligente disfruta lo que tiene y trata y buscar felicidad.
te quiero(L) CRISTINA ORTEGA GIMENEZ y recuerda siempre, que un tipo inteligente disfruta lo que tiene y trata y buscar felicidad.
martes, 23 de febrero de 2010
"La vie es trop courte pour qu'on passe son temps à se fâcher".
Me encantan los días de lluvia, es como si todo el paisaje se tiñe de un gris reacio y oscuro, como si todo mi alrededor fuera simplemente una foto en blanco y negro. Tal vez por eso me sienta tan reflejada con los días de lluvia, me identifico con el color gris en cuanto a autoestima y me siento igual de frustrada que los parques vacíos, vacíos de niños correteando de un columpio a otro con esa típica sonrisa que los caracteriza. Me acuerdo cuando era pequeña, sé que suena tópico volver a señalar lo feliz que era intercambiando mis cromos con mis compañeros, o jugando a los tazos con mis amigos, pero es que es la pura verdad. Desde que tengo uso de razón por lo menos un día de la semana ha sido lluvioso, gris y reacio, oscuro y melancólico. Y aunque después de la tormenta de lluvia siempre llega la calma, en cuanto a mí, no puedo decir lo mismo. LLevo mucho tiempo esperando esa calma que siempre me dicen que acabará llegando y nunca llega. LLevo mucho tiempo esperando que me encanten los días soleados y sentirme reflejada con ellos, sentirme identificada con el azul del cielo en cuanto a autoestima, y sentirme igual de libre que los pájaros que vuelan por el cielo despejado en sintonía con la leve brisa que se despierta desde el sur. Yo ya no creo en los días soleados, como tampoco creo en los días mejores, porque cuando todo va mal al final te acabas acostumbrando a los días de lluvia, y no sólo eso, en mi caso, hasta te acaban encantando los días de lluvia.
Si al 3 de Valenciano le sumas el probable suspenso en inglés, más una raíz cuadrada de cansancio y unas lágrimas de rabia e impotencia, todo eso dividido por lo mal que me encuentro, multiplicado por los conflictos entre carácteres muy diferentes, el resultado es 0, si lo haces con la calculadora probablemente te aparezca ERROR.
Ah, se me ha olvidado comentarte que odio profundamente las matemáticas.
Si al 3 de Valenciano le sumas el probable suspenso en inglés, más una raíz cuadrada de cansancio y unas lágrimas de rabia e impotencia, todo eso dividido por lo mal que me encuentro, multiplicado por los conflictos entre carácteres muy diferentes, el resultado es 0, si lo haces con la calculadora probablemente te aparezca ERROR.
Ah, se me ha olvidado comentarte que odio profundamente las matemáticas.
domingo, 21 de febrero de 2010
6 años y toda la vida por delante.

Al ver este papel cualquier persona pensaría: ¡Qué cutre, podía habérselo currado más!. Sí, un triste papel en una funda. Así es como me defino yo, un papel que por fuera es como todos, pero que por dentro está compuesto de una forma que nadie se espera. Un papel que cualquier persona cogería, haría una bola de él, y lo tiraría a la papelera. Esa persona no sabe lo que hay dentro, ni lo sabrá nunca. Pero un día una chica se fijó en ese papel, y consiguió ver tras muchas observaciones e investigaciones que es lo que había dentro de él. Por lo visto a esta chica le gustó su composición y decidió que aquel era el mejor papel para escribir y contar su vida. pero al cabo de un tiempo la chica decidió unirse más al papel y se convirtió en una funda de plástico. Pero no una funda cualquiera, sino la mejor funda de plástico que existe. Una funda que ayuda a ese papel a no mojarse, a no arrugarse, y sobre todo a que nadie haga de él una bola para tirarlo a la papelera.
Pues sí, el papel soy yo, y tú eres la funda que me ha acompañado y ayudado siempre. Espero que esta unión no termine nunca. Gracias por todo. Eres la mejor.
Te quiero mucho.
jueves, 18 de febrero de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
Futuro economista poco probable.

Me he dado cuenta que vivir a la defensiva continuamente es bastante agotador, es como si llevaras todos los días una pistola guardada en el bolsillo de la chaqueta. Tienes que estar con los cinco sentidos las 24 horas del día esperando a que algún asesino te ataque, ya sea de frente o por detrás,eso no importa. Y el problema no es que saltes con facilidad y te tomes las cosas a la tremenda, que te enfades por cosas que en otra época ni siquiera te hubieras planteado el hecho de enfadarte, que estés irritante,susceptible con la gente de tu alrededor, no, para mí, , el verdadero problema es que la acabas pagando con las personas que menos se lo merece, que a la misma vez suele ser la gente que siempre ha estado ahí cuando la has necesitado, y aunque por ser como son, te aguantarán todo lo que haga falta, e intentarán comprenderte,llegará un momento en que se cansen, porque como todos los seres humanos los apoyos incondicionales también tienen unos límites y una capacidad de aguante determinada, y la verdad, no sé si resulta más agotador sacar continuamente la pistola del bolsillo para disparar al primero que se haga de notar,o vivir a tu lado observando como disparas sin contemplación a la gente de alrededor, e incluso de vez en cuando, recibir algún que otro disparo directo en el pecho. Sinceramente he llegado a la conclusión que estar a la defensiva es ponerte cada día más un escudo que te separa del resto de mortales, una especie de coraza para protegerte de lo que piensas que te hará daño, o que te hará volver a sufrir, o tal vez sea que estar siempre a la defensiva es simplemente tenerle miedo al propio miedo.
-La verdad, conozco a muy poca gente que se sienta orgullosa del pasado, de su cáracter y su manera de pensar, son pocos los que pueden salir a la calle con la cabeza bien alta por ser quien son, y tener el nombre que tienen, pero sí que conozco a la gente que más o menos se aguanta, hay cosas de sí mismo que detesta pero por lo general está contento por ser quien es y tener lo que tiene. Y luego está la gente que le da vergüenza hasta cuando le llaman por nombre y apellidos en voz alta, es tal el pudor de ser quienes son que ni se aguantan ellos mismos. Se enfadan continuamente, con los demás, consigo mismos, y se prejuzgan antes de que ocurran los hechos y se establezcan los caminos. ¿Sabes? , yo no diría que es gente amargada, yo lo definiría como gente que nació estrellada en vez de con estrella, gente que no es feliz, y ya sabemos que cuando alguien no se siente feliz, cuando alguien no es feliz, no es nada.
Hace días que te observo y he contado con los dedos cuantas veces has reído, una mano me ha valido.
lunes, 15 de febrero de 2010
Ni el que es bueno es tan bueno, ni el que es malo, es tan malo.
"Dicen que todo lo que nosotros estamos buscando, también nos busca a nosotros y que, si nos quedamos quietos nos encontrará. Es algo que lleva mucho tiempo esperándonos. En cuanto llegue, no te muevas. Descansa. Ya verás lo que ocurre a continuación".
Gracias Lauri, no podría vivir sin ti.
Gracias Lauri, no podría vivir sin ti.
domingo, 14 de febrero de 2010

-Unamuno dijo una vez "Si los sueños que tengo me hacen feliz, prefiero no despertarme". Yo creo que las personas no seríamos nada sin sueños,es más, pienso que las personas somos sueños, ¿Suena bien verdad?, pues sin metas que proponernos y objetivos que sabemos que con esfuerzo y dedicación podremos alcanzar, no seríamos nada. Nos faltaría imaginación, nos faltaría el estribillo de nuestra propia vida, y sobre todo nos faltaría nuestra amiga "la alegría", causante de sonrisas sin medida, y palabras que llegan a sacarnos los sentimientos más escondidos de nuestro ser. En lo que a mi respecta muchos de los sueños que yo tengo sé que jamás se harán realidad, incluso podría decir que sé que ni siquiera llegarán a rozar el halo de plantearme si podría llevarlos a cabo. Se trata de viajes a países que nunca existieron, besos con personas que tardan en aparecer, y sentimientos que sólo se dejan ver en películas románticas. Pero que le vamos a hacer, si la vida está llena de sueños y a nosotros nos ha tocado soñar los más complicados, y aún así, aún sabiendo que la mayoría son imposibles, que jamás llegarán a nuestra casa envueltos en un sobre proveniente de Correos, aún así, seguimos soñando como idiotas, alimentado a base de pequeñas esperanzas cada trocito del sueño, porque así por lo menos nos sentimos felices por segundos, nos sentimos mejores personas por ser tan ilusos, alegres y sonrientes. Y sólo por una céntesima de segundo, sólo por ese espacio de tiempo que se te escapa de las manos nos planteamos el ejecutarlos, el llevarlos a la práctica, y el perseguirlos para lograr la ansiada felicidad.
Que cosas tiene la vida, que a veces pensamos que con lo más difícil se puede conseguir lo más preciado y ansiado, se puede llegar a la meta y sentirse la persona más libre y afortunada del mundo, y es que no nos damos cuenta que la felicidad está en las pequeñas cosas, en unas palabras de alguien muy especial que sin darse cuenta te alegra el día, en un gesto cariñoso de tu compañero de al lado, o incluso en unas buenas dosis de risas con sonrisas con tus amigos de toda la vida, te lo dice la que siempre se pasa la vida buscando la felicidad y a veces se sienta y se para a pensar, y se da cuenta de lo poco que valora su alrededor y la suerte que tiene de tener lo que tiene, y de no tener lo que no tiene también.
Tal vez con esto sólo pueda decirte que aproveches al máximo tus días, y no dejes escapar ni un ápice de tu tiempo, que no es la vida la que pasa, somos nosotros.
Vamos a hacer de nuestra propia vida un CARPE DIEM....
miércoles, 10 de febrero de 2010
La estrella de los tejados

Gestos, miedo, y más gestos...Dicen que cuando las personas tienen miedo no dejan de moverse de un lugar a otro, de articular palabras sin sentido nacidas de la preocupación e impotencia que genera el miedo. Pues bien, yo cuando tengo miedo comienzo a temblar como si fuera imbécil, mis piernas se tambalean casi sin darme cuenta, mis pies efectuando un trote muy dispar, bailan al compás de mis manos que no dejan de moverse de arriba a abajo,de izquierda a derecha, denotando una clara inseguridad en mí misma. Comienzo entonces, a morderme las uñas mientras mis ojos viajan velozmente de un lugar a otro, esperando encontrar la solución a algún problema de tantos que rondan mi cabeza. Y mientras parezco tan sumamente vulnerable, tan sumamente frágil...Seguramente nadie podría pensar que de una persona tan pequeña como yo, pudiera salir un carácter tan fuerte y complicado como el mío. Puede que la única manera que tenga de desahogarme y sentirme en sintonía con el mundo sea escribiendo unas cuantas líneas sobre la historia de mis días, sobre la rutina a la que suelo llamar vida. Llegados a este punto, llorar ya no sirve de nada, y compartirlo con el alrededor no es la mejor soluíón en estos casos.
Así que vamos a darle rienda suelta a la imaginación, y dejemos que salgan los sentimientos taponados por la fuerte imagen y el obligado saber estar.
Hagamos de la historia de nuestra vida, lo más rock & roll de por aquí.....
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Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la verdadera esencia de la vida.
" Cristina siempre me acuerdo de ti, últimamente no te he podido escribir porque cada vez las cosas van peor, pero espero que hablemos pronto y así poder contarte. Te deseo mucha suerte en tus trimestrales, aunque seguro que no te hace falta. Tú estate tranquila, y no olvides que me acuerdo todos los días de ti. Te quiero cris."
Ves cosas y dices: ¿Por qué?,pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo: "¿Por qué no?".
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
Somos lo que escribimos.
Cuando crezcas descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo, o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
"El arte saca lo peor del artista"
" Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, se pueden conquistar papeles en blanco y hacerlos tuyos para siempre. Con teclados y parejas de movimientos se le puede mostrar al mundo todo lo que te gustaría haber dicho y nunca dijiste, todo lo que te gustaría haber sido, y nunca tuviste valor de serlo. Con esfuerzo y ganas se pueden conseguir metas inalcanzables, con dolor y sufrimiento se puede aprender a no volver a caerte, a saber decir "no" en la vida. Con un balón de fútbol y una camiseta se ganan mundiales, con luces y semáforos se despiertan ciudades y nacen amaneceres. Con una mano se puede crear magia, con dos, tocar canciones inolvidables. Con miradas y sonrisas, pueden nacer historias interminables, y con gestos y pasos se puede poner fin a principios cercanos. Con una palabra se pueden clavar sentimientos en el alma, y con un salto se puede ganar una batalla. Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, pero también romperlas a pedazos, se pueden abandonar papeles en blanco y hacernos de nadie, para siempre."
"A different language is a different vision of life"
Se necesita toda una vida para aprender a vivir.
Lo bueno nunca acaba si hay algo que lo recuerda.
"Yo soy de las que piensan que la vida es la suma de las historias cargadas de buenos momentos, es la suma de los recuerdos felices, o las situaciones plagadas de sonrisas; y lo que verdaderamente importa, es que al final de tu vida, tengas millones de historias de ese tipo que contar, a quien esté dispuesto a escucharlas."
