Es cierto que no es lo mismo hacer llorar a alguien que atravesarle el corazón. Es triste que algunas cosas solo consigan hacer llorar en vez de llegar hasta lo más profundo de nuestro ser y quedarse allí para siempre. Pero también es verdad que solo algunos son capaces de ver esta pequeña, ínfima, diferencia que hay entre experimentar y sentir, entre querer y AMAR. De lo que estoy segura es de que pocos como tú saben apreciar esos pequeños detalles. Y digo pocos cuando debería decir ninguno. No miento si te digo que transmites paz, calma y tranquilidad; y que haces que las cosas sean más sencillas...sin juzgar, sin herir, solo escuchando...asimilando, sonriendo de esa manera tan extraña que tienes de hacerlo y que, ¡para qué voy a mentir! tanto me encanta y me revoluciona por dentro.
Pero no se equivoquen, lo que yo siento no es amor, sino admiración...admiración por alguien tan grande...y es que yo me siento a su lado tan pequeña, me siento tan afortunada de que hayas puesto tus ojos sobre mí y hayas decidido acompañarme en este momento de mi vida. Y repito que no es amor, porque estar enamorado es otra cosa, estar enamorado es lujuria y pasión, y yo solo siento por ti un enorme respeto, una profunda admiración y un sentimiento de gratitud y cariño, por qué no, desmedidos. Cuando me dices que te gusta que sea tan normal a pesar de todo lo que he vivido, no puedo más que sonreír y seguir mirándote. Cuando me dices que te gusta que me relacione tan abiertamente con la gente y tenga el corazón tan "esponjado" no puedo más que decirme a mí misma que no estoy haciendo las cosas tan mal...que tengo que mejorar, pero que como dice Salva: voy por el buen camino.
Escribo estas líneas para poder leerlas dentro de un tiempo. Para al repasarlas poder recuperar esta sensación de paz que me embriaga ahora mismo. Esta sensación de "qué hago con mi vida" que se instala en nuestro cuerpo cada vez que volvemos de un fin de semana especial. Y es que no puedo parar de pensar en nuestra charla...en nuestros gestos...en los mensajes, en las promesas...porque si la promesa va hacia delante, no puedo más que sonreír al imaginarnos paseando por las calles de mi "Graná" compartiendo ilusiones y sueños. Porque contigo es tan fácil compartirlo todo...es tan fácil sacar todo lo que llevo dentro y contártelo...como si hablase conmigo misma...como si se le contase al mismo Dios.
Le preguntaba el otro día a Sanchi que por qué las personas que más nos enriquecen tienen que estar tan lejos. Que por qué no podemos disfrutarlas. Y de repente, tú, me regalas una "cuchara" para que dé de comer a los que más lo necesitan y para que extraiga lo mejor de la vida. Y ahora cada vez que la veo solo puedo acordarme de lo que significas para mí y de mi deber en esta vida, de mi deber el próximo verano...¡Qué ganas de que llegue! ¡Y qué lejos lo veo!
Sé que te tengo idealizado porque ya me lo han dicho en varias ocasiones, pero te tengo idealizado porque siempre lo he hecho con todas las personas especiales que han aparecido de repente en mi vida y con las que he conectado al instante. Sé que no es bueno, pero también sé que me da vida y que con el tiempo se pasará. Que con el tiempo tendremos una relación más normal, marcada siempre por la mirada con la que tú ves el mundo. Esa humildad con la que sientes que nada te pertenece, y mucho menos tus virtudes. ¡Y tienes tantas! No conozco a nadie como tú...a nadie que sus silencios hablen más que sus palabras...a nadie que irradie tanta bondad...a nadie que como dice la canción, solo "brille para alumbrar a los demás".
Oye, gracias por alumbrarme...y por los abrazos...y por decirme que soy grande, cuando tú me sacas dos planetas (y me quedo corta) de grandeza. Tú sí que vales la pena. y Dios lo sabe. Y por eso supongo que te puso en mi vida: para que me enseñases a ver las cosas de forma distinta...para que me enseñases a descubrirme y sobre todo, para que me enseñases que las cosas, en esta vida, no me tienen que hacer llorar, no me tengo que acostumbrar o adaptar a ellas por rutina y sentirlas sin que de verdad las sienta. Que las cosas y las personas me tienen que atravesar el corazón, rompérmelo y construírmelo de nuevo. Pues, gracias, por atravesarme el corazón desde la primera vez que hablamos en serio. Gracias porque desde que has llegado a mi vida solo me das razones para ser mejor. Y no creo que haya nada mejor que una acompañada quiera ser igual de buena, o incluso más, que la persona que le guía.
Nos vemos...la próxima vez espero que no pasen cinco meses para que vuelvas a revolucionarme por dentro...aún así y hasta entonces, aquí me quedo teniendo claro que, como me decía Nerea ayer: "Crees que sabes todas tus posibilidades. Entonces, otras personas llegan a tu vida y de repente hay muchas más".
Estas letras miopes sobre líneas retorcidas quieren rendir mi humilde homenaje a todos aquellos que alguna vez se han dejado la piel por dejarse llevar, a todos los que mandaron su razón a la mierda y lo hicieron de todo corazón, a los que ya no encuentran porque se lo han buscado y a los que prefieren vivir de esta manera antes que irse muriendo de cualquier otra, a los que eligen desterrarse de toda estabilidad y exiliarse de cualquier cosa parecida a la comodidad.
"Mirar las cosas a las que entregaste tu vida rotas, agacharte y reconstruirlas con armas viejas".
Quizá hubo tiempos mejores, pero este es el nuestro y vamos a vivirlo.
A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final. A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito.Es inefable, pásate varios años con demasiadas ilusiones sin cicatrizar, y a todos tus sueños les acabará saliendo alguna arruga. Pero hoy no quiero hablar de sueños, sino de sonrisas. Si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es. Lo bien que conozco el teorema, lo poco que me lo sé.
"He comprendido con los años que para ganar siempre hay que arriesgar, y que mientras haya un halo de esperanza jamás hay que rendirse; que cuando nada puede ser como antes es porque no debe ser como era, y sobre todo, que las cosas siempre acaban, y lo importante es saber aprovecharlas para luego no echarlas demasiado de menos, aunque a veces eso resulte imposible."
Hay heridas que ni el tiempo las cura.
"Hacer periodismo no es más que contar de forma humilde las cosas como son"
"No basta con querer: debes preguntarte a ti mismo qué vas a hacer para conseguir lo que quieres".
Los héroes nunca lloran.
Cuando se está cansado de Londres, se está cansado de la vida.
"Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de viejas heridas. Algunas heridas se cierran dejándonos sólo una cicatriz pero otras no. Algunas cicatrices las llevamos a todas partes y aunque la herida cierre el dolor persiste. ¿Cuáles son peores las nuevas heridas terriblemente dolorosas o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron? Quizás las viejas heridas nos enseñan algo, nos recuerdan dónde hemos estado y lo que hemos superado, nos enseñan que debemos evitar en el futuro o eso creemos aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una y otra vez."
"La gente que vale la pena es la que está en permanente lucha contra algo".
Santiago: un atisbo de luz entre tanta oscuridad.
"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino solo estelas en la mar".
"De camino a Ourense nos contaba Fernando que el Camino de Santiago es una alegoría del camino de la vida. Nos decía que en él encontraríamos piedras, que representan los obstáculos que tendremos que afrontar a lo largo de nuestro viaje; cuestas hacia arriba, que simbolizan las dificultades a las que deberemos enfrentarnos si queremos alcanzar nuestras metas. Además llevaremos a rastras nuestras mochilas, que guardan dentro de sí todas las experiencias que vamos acumulando con el paso del tiempo; y como objetivo final hallaremos Santiago, la meta de todo peregrino que simboliza a la perfección los logros y recompensas que obtendremos a lo largo de nuestro camino. De camino a Alicante le decía yo a Fernando que el Camino de Santiago es mucho más que el camino de la vida: es lo que te enseña a vivir y disfrutar de la vida".
Familia es con quien quieras estar
lunes, 1 de junio de 2015
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Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la verdadera esencia de la vida.
" Cristina siempre me acuerdo de ti, últimamente no te he podido escribir porque cada vez las cosas van peor, pero espero que hablemos pronto y así poder contarte. Te deseo mucha suerte en tus trimestrales, aunque seguro que no te hace falta. Tú estate tranquila, y no olvides que me acuerdo todos los días de ti. Te quiero cris."
Ves cosas y dices: ¿Por qué?,pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo: "¿Por qué no?".
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
Somos lo que escribimos.
Cuando crezcas descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo, o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
"El arte saca lo peor del artista"
" Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, se pueden conquistar papeles en blanco y hacerlos tuyos para siempre. Con teclados y parejas de movimientos se le puede mostrar al mundo todo lo que te gustaría haber dicho y nunca dijiste, todo lo que te gustaría haber sido, y nunca tuviste valor de serlo. Con esfuerzo y ganas se pueden conseguir metas inalcanzables, con dolor y sufrimiento se puede aprender a no volver a caerte, a saber decir "no" en la vida. Con un balón de fútbol y una camiseta se ganan mundiales, con luces y semáforos se despiertan ciudades y nacen amaneceres. Con una mano se puede crear magia, con dos, tocar canciones inolvidables. Con miradas y sonrisas, pueden nacer historias interminables, y con gestos y pasos se puede poner fin a principios cercanos. Con una palabra se pueden clavar sentimientos en el alma, y con un salto se puede ganar una batalla. Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, pero también romperlas a pedazos, se pueden abandonar papeles en blanco y hacernos de nadie, para siempre."
"A different language is a different vision of life"
Se necesita toda una vida para aprender a vivir.
Lo bueno nunca acaba si hay algo que lo recuerda.
"Yo soy de las que piensan que la vida es la suma de las historias cargadas de buenos momentos, es la suma de los recuerdos felices, o las situaciones plagadas de sonrisas; y lo que verdaderamente importa, es que al final de tu vida, tengas millones de historias de ese tipo que contar, a quien esté dispuesto a escucharlas."