Yo siempre he tenido una relación muy curiosa con mi corazón.
No me malinterpretes, cuando hablo de "corazón" no me refiero a ese órgano que forma parte del aparato circulatorio y que bombea sangre continuamente para que nos mantengamos vivos. Para mí el corazón es mucho más que un simple órgano, es lo que nos define como personas y nos obliga a ser algo más que una compleja máquina con millones de células que se relaciona con el resto de su especie para sobrevivir.
El corazón es el que nos otorga los sentimientos y las pasiones, es el causante de nuestra felicidad extrema y de la tristeza más profunda.
Es el que muchas veces nos regala los momentos más bonitos de nuestra vida, y otras veces nos hace pasar por los peores obstáculos, por las trampas más horribles, pero siempre con un fin; para que seamos capaces de demostrar cuanto deseamos algo.
A veces discutimos, porque no me pide permiso para empezar a querer a alguien, y en cuanto me descuido descubro que se ha enamorado de otro corazón que no le conviene o que no va a saber amarlo como él espera. "Porque los corazones no se quieren, los corazones se aman.", es lo primero que me dijo cuando le conocí, y desde entonces, no he dejado de aprender cosas a su lado. Después de todos estos años juntos, me ha enseñado lo que significa amar a alguien por encima de tus posibilidades, y es más, amar cada día lo que haces convirtiendo tus pensamientos e ideas en tu propio estilo de vida.
A lo largo de estos 18 años, hemos llorado juntos cuando la desesperación y la impotencia ha podido con nosotros, hemos sufrido cada vez que nos dimos cuenta que la única solución que quedaba era romper con todo y empezar de cero.
Muchas veces también he sido partícipe de sus peleas con mi cabeza, esta última siempre fundamentando sus argumentos en la razón, y mi corazón, contestándole tan resuelto como siempre, que él "emplea razones que la razón nunca entenderá".
La verdad es que con lo pequeñito y herido que está, y el tío cada vez que le han hecho daño o le han decepcionado ha conseguido levantarse y seguir adelante, aunque siempre quedan secuelas que él trata de esconder entre sus tejidos para que yo no me preocupe ni comience a indagar para encontrar la forma de ayudarlo; pero siempre quedan cicatrices.
Tiene exactamente 36 cicatrices repartidas por su minúsculo cuerpo, una por cada persona que le ha abandonado o fallado, por cada situación mala que le ha tocado vivir, algunas son más grandes que otras y requieren todavía de la medicina para curarse, otras están a punto de cerrarse y el dolor parece que cada vez va a menos, y otras…otras se están abriendo poco a poco a pesar de nuestros grandes intentos por detenerlas, pero ya sabemos lo que dicen, el sufrimiento es opcional, pero el dolor, el dolor a veces es inevitable.
Lo cierto es que con el paso del tiempo he aprendido a quererlo y valorarlo y a no ignorarle cuando me pida a gritos que le preste atención, he aprendido que las cosas siempre me salen mejor cuando me dejo guiar por sus impulsos y que aunque a veces pierda, lo mejor es arriesgar para luego no pasarme toda la vida arrepentida por no haberlo intentado jamás. He aprendido que debo hacer de mi vida la historia más bonita jamás contada, cambiar lo que no me guste e ir almacenando todo lo bueno que me vaya encontrando en el camino; que lo que verdaderamente importa es que al final mis zapatillas terminen estando sucias y medio rotas, porque eso querrá decir que he recorrido muchos kilómetros y he conocido lugares de ensueño, y mis manos deberán reflejar la sabiduría de quién ha aprendido a ser mejor persona, y sobre todo, a hacer mejores a los demás.
Cuando me miren a los ojos, no solo deben verme a mí, sino a la cantidad de gente que ha pasado por mi vida y se ha quedado dentro de mí para siempre, que nunca pierda la fe y la alegría y que mis ganas de sonreír sean contagiosas.
Mi corazón me ha enseñado lo bueno y lo malo de la vida, pero por encima de todas las cosas, me ha enseñado que la perfección al fin y al cabo solo existe cuando encuentras a tu alma gemela, cuando encuentras dos corazones corrientes, que juntos...se vuelven extraordinarios.
Estas letras miopes sobre líneas retorcidas quieren rendir mi humilde homenaje a todos aquellos que alguna vez se han dejado la piel por dejarse llevar, a todos los que mandaron su razón a la mierda y lo hicieron de todo corazón, a los que ya no encuentran porque se lo han buscado y a los que prefieren vivir de esta manera antes que irse muriendo de cualquier otra, a los que eligen desterrarse de toda estabilidad y exiliarse de cualquier cosa parecida a la comodidad.
"Mirar las cosas a las que entregaste tu vida rotas, agacharte y reconstruirlas con armas viejas".
Quizá hubo tiempos mejores, pero este es el nuestro y vamos a vivirlo.
A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final. A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito.Es inefable, pásate varios años con demasiadas ilusiones sin cicatrizar, y a todos tus sueños les acabará saliendo alguna arruga. Pero hoy no quiero hablar de sueños, sino de sonrisas. Si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es. Lo bien que conozco el teorema, lo poco que me lo sé.
"He comprendido con los años que para ganar siempre hay que arriesgar, y que mientras haya un halo de esperanza jamás hay que rendirse; que cuando nada puede ser como antes es porque no debe ser como era, y sobre todo, que las cosas siempre acaban, y lo importante es saber aprovecharlas para luego no echarlas demasiado de menos, aunque a veces eso resulte imposible."
Hay heridas que ni el tiempo las cura.
"Hacer periodismo no es más que contar de forma humilde las cosas como son"
"No basta con querer: debes preguntarte a ti mismo qué vas a hacer para conseguir lo que quieres".
Los héroes nunca lloran.
Cuando se está cansado de Londres, se está cansado de la vida.
"Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de viejas heridas. Algunas heridas se cierran dejándonos sólo una cicatriz pero otras no. Algunas cicatrices las llevamos a todas partes y aunque la herida cierre el dolor persiste. ¿Cuáles son peores las nuevas heridas terriblemente dolorosas o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron? Quizás las viejas heridas nos enseñan algo, nos recuerdan dónde hemos estado y lo que hemos superado, nos enseñan que debemos evitar en el futuro o eso creemos aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una y otra vez."
"La gente que vale la pena es la que está en permanente lucha contra algo".
Santiago: un atisbo de luz entre tanta oscuridad.
"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino solo estelas en la mar".
"De camino a Ourense nos contaba Fernando que el Camino de Santiago es una alegoría del camino de la vida. Nos decía que en él encontraríamos piedras, que representan los obstáculos que tendremos que afrontar a lo largo de nuestro viaje; cuestas hacia arriba, que simbolizan las dificultades a las que deberemos enfrentarnos si queremos alcanzar nuestras metas. Además llevaremos a rastras nuestras mochilas, que guardan dentro de sí todas las experiencias que vamos acumulando con el paso del tiempo; y como objetivo final hallaremos Santiago, la meta de todo peregrino que simboliza a la perfección los logros y recompensas que obtendremos a lo largo de nuestro camino. De camino a Alicante le decía yo a Fernando que el Camino de Santiago es mucho más que el camino de la vida: es lo que te enseña a vivir y disfrutar de la vida".
Familia es con quien quieras estar
domingo, 23 de octubre de 2011
domingo, 9 de octubre de 2011
Seguir adelante
He estado tantos años protegida que se me había olvidado por completo lo que era enfrentarme yo solita a la realidad, y lo curioso es que hace mucho tiempo que dejé de pensar que podían existir obstáculos para mí, me creí a ciencia cierta lo que me dijeron los demás acerca de mi fortaleza y mi gran capacidad para hacer todo lo que quisiera en la vida.
Yo que siempre jugaba con mis sonrisas y ahora apenas me acuerdo de sonreír, y esas ganas que tenía de comerme el mundo han ido desapareciendo porque el mundo me ha comido a mí.
He resultado ser un fraude porque me han sacado de mi "habitat natural" y me ha faltado poco tiempo para cagarme en los pantalones hablando mal y pronto, yo que alardeaba de ser madura y haber aprendido a base de duros golpes las lecciones que me había otorgado la vida...yo que era la que supuestamente debía estar más preparada que el resto...y resulta que me han quitado a mis maestros, a los mejores que me enseñaron todo lo que debía saber para enfrentarme a lo que me esperaba ahí fuera y ahora les he fallado; no he seguido ninguno de sus consejos ni he sabido aplicar sus enseñanzas, me he derrumbado a la primera de cambio y en vez de levantarme y seguir adelante con un par, me he quedado tumbada en el suelo mirando como pasaban las horas y esperando a que ocurriera un milagro, y mi ángel de la guarda, que tantos dicen que tengo, se ha perdido y no le veo con ganas de encontrarse.
Me he quedado sola en la selva con mis valores y principios como únicos amigos verdaderos, ¿Recuerdas las injusticas de las que hablábamos en clase?, ahora me las encuentro todos los días, ¿Y las sensaciones que jamás tuvimos pero siempre comentábamos?, ahora no hay día que no las sienta y experimente...Si antes cuando hablaba, la gente se paraba a escucharme, ahora tengo que hacer un esfuerzo inmenso para que recuerden quién soy, y encima tengo que poner cara de simpática todos los días (y todos sabemos que yo con los años he dejado de ser simpática para convertirme en alguien a quién hay que conocer para querer) y fingir que me interesa de que jodido pueblo viene la gente o cuánto tardan en llegar todos los días a la universidad.
Sabía que echaría de menos muchas cosas y a muchas personas, pero nunca imaginé que echaría tanto de menos ser yo misma, poder decir sin miedo lo que pienso o por qué hoy no me apetece estar alegre, no encuentro a nadie con quién poder desahogarme en los intercambios de clase como hacíamos antes, ni a quien pedirle los chicles y caramelos cuando necesito alguna distracción para no dormirme, alguien con quién reírme de la estupidez que acaba de soltar el profesor, o con quién una mirada valga más que mil palabras.
Tengo miedo de quedarme aislada y no saber integrarme del todo porque yo no tengo esos hábitos ni me pongo borracha perdida a la una de la mañana, pero por otro lado también tengo miedo a cambiar, y convertirme en alguien que no me gustaría ser.
O la gente es muy hipócrita o yo soy muy inconformista, porque todavía no veo a esos supuestos amigos los cuales ya tiene todo el mundo y con los cuales me lo voy a pasar de puta madre, y se van a convertir en mis compañeros más fieles durante cuatro años y me van a enseñar lo que la vida siempre me escondió...Sé que todavía es demasiado pronto, pero me da la sensación de que todo va muy deprisa y yo voy muy lenta, y necesito que el mundo se pare un momento para poder subirme al tren, o que poco a poco, conforme vayan pasado los días me vaya incorporando al ritmo si no quiero quedarme atrás para siempre.
Al menos una cosa me ha quedado clara tras casi dos semanas de clase: No soy tan fuerte como pensaba, bueno, ni estoy tan acostumbrada a los cambios como yo creía, lo cierto es que nunca terminas de prepararte bien para nada,los cambios de la vida te sorprenden sin que podamos tener tiempo para reaccionar como es debido, comenzar algo nuevo es también terminar con algo de tu pasado y muchas veces no somos conscientes de que la primera palabra encierra también el significado de la segunda y un cúmulo de sensaciones que se quedan atrapadas en nuestro corazón y no sabemos si aferrarnos a ellas por el miedo a olvidarlas para siempre o dejarlas ir eliminando lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Nadie dijo que los principios fueran fáciles, sino todo lo contrario, acaban por ser los golpes más duros de la vida, para los que ni las tiritas que tantas heridas nos curaron en sn día, ni los consejos de los que no lo viven pero más nos quieren, valen, solamente nos queda una única solución para hacerles frente: Seguir adelante.
Yo que siempre jugaba con mis sonrisas y ahora apenas me acuerdo de sonreír, y esas ganas que tenía de comerme el mundo han ido desapareciendo porque el mundo me ha comido a mí.
He resultado ser un fraude porque me han sacado de mi "habitat natural" y me ha faltado poco tiempo para cagarme en los pantalones hablando mal y pronto, yo que alardeaba de ser madura y haber aprendido a base de duros golpes las lecciones que me había otorgado la vida...yo que era la que supuestamente debía estar más preparada que el resto...y resulta que me han quitado a mis maestros, a los mejores que me enseñaron todo lo que debía saber para enfrentarme a lo que me esperaba ahí fuera y ahora les he fallado; no he seguido ninguno de sus consejos ni he sabido aplicar sus enseñanzas, me he derrumbado a la primera de cambio y en vez de levantarme y seguir adelante con un par, me he quedado tumbada en el suelo mirando como pasaban las horas y esperando a que ocurriera un milagro, y mi ángel de la guarda, que tantos dicen que tengo, se ha perdido y no le veo con ganas de encontrarse.
Me he quedado sola en la selva con mis valores y principios como únicos amigos verdaderos, ¿Recuerdas las injusticas de las que hablábamos en clase?, ahora me las encuentro todos los días, ¿Y las sensaciones que jamás tuvimos pero siempre comentábamos?, ahora no hay día que no las sienta y experimente...Si antes cuando hablaba, la gente se paraba a escucharme, ahora tengo que hacer un esfuerzo inmenso para que recuerden quién soy, y encima tengo que poner cara de simpática todos los días (y todos sabemos que yo con los años he dejado de ser simpática para convertirme en alguien a quién hay que conocer para querer) y fingir que me interesa de que jodido pueblo viene la gente o cuánto tardan en llegar todos los días a la universidad.
Sabía que echaría de menos muchas cosas y a muchas personas, pero nunca imaginé que echaría tanto de menos ser yo misma, poder decir sin miedo lo que pienso o por qué hoy no me apetece estar alegre, no encuentro a nadie con quién poder desahogarme en los intercambios de clase como hacíamos antes, ni a quien pedirle los chicles y caramelos cuando necesito alguna distracción para no dormirme, alguien con quién reírme de la estupidez que acaba de soltar el profesor, o con quién una mirada valga más que mil palabras.
Tengo miedo de quedarme aislada y no saber integrarme del todo porque yo no tengo esos hábitos ni me pongo borracha perdida a la una de la mañana, pero por otro lado también tengo miedo a cambiar, y convertirme en alguien que no me gustaría ser.
O la gente es muy hipócrita o yo soy muy inconformista, porque todavía no veo a esos supuestos amigos los cuales ya tiene todo el mundo y con los cuales me lo voy a pasar de puta madre, y se van a convertir en mis compañeros más fieles durante cuatro años y me van a enseñar lo que la vida siempre me escondió...Sé que todavía es demasiado pronto, pero me da la sensación de que todo va muy deprisa y yo voy muy lenta, y necesito que el mundo se pare un momento para poder subirme al tren, o que poco a poco, conforme vayan pasado los días me vaya incorporando al ritmo si no quiero quedarme atrás para siempre.
Al menos una cosa me ha quedado clara tras casi dos semanas de clase: No soy tan fuerte como pensaba, bueno, ni estoy tan acostumbrada a los cambios como yo creía, lo cierto es que nunca terminas de prepararte bien para nada,los cambios de la vida te sorprenden sin que podamos tener tiempo para reaccionar como es debido, comenzar algo nuevo es también terminar con algo de tu pasado y muchas veces no somos conscientes de que la primera palabra encierra también el significado de la segunda y un cúmulo de sensaciones que se quedan atrapadas en nuestro corazón y no sabemos si aferrarnos a ellas por el miedo a olvidarlas para siempre o dejarlas ir eliminando lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Nadie dijo que los principios fueran fáciles, sino todo lo contrario, acaban por ser los golpes más duros de la vida, para los que ni las tiritas que tantas heridas nos curaron en sn día, ni los consejos de los que no lo viven pero más nos quieren, valen, solamente nos queda una única solución para hacerles frente: Seguir adelante.
domingo, 2 de octubre de 2011
nos reíamos hasta llorar
"Hace tanto tiempo que no nos miramos que casi he olvidado lo que nos reíamos cuando nos mirábamos. A veces tú te reías de mí, otras yo de ti, pero había momentos en los que los dos nos mirábamos y nos reíamos a la vez, al unísono; como si fuéramos la perfecta melodía de una bonita canción, la banda sonora que acompaña a uno de los momentos cruciales de la película, o el esperado final feliz de un drama que parecía abocado al dolor. Nos encantaba reírnos, ¿Recuerdas?, no teníamos grandes conversaciones, jamás nos ayudamos cuando estuvimos mal ni nos preocupamos por si habíamos dañado al otro con nuestras palabras, pero con una sonrisa éramos capaces de decírnoslo todo. Ahora que ya ha pasado mucho tiempo, me doy cuenta que todavía quedan cicatrices sin curar en mi viejo corazón, y es que aún no he conseguido olvidar tu sonrisa a pesar de que asumí hace mucho tiempo que la mía no te volvía tan loco como a mí cada parte de tu cuerpo.
Todavía recuerdo tu sonrisa de los jueves y tu olor a verano inconfundible, a veces pienso que el destino me castiga cuando se me acerca alguien que huele a ti o cuando me llaman de la misma forma en la que tú lo hacías. He jugado a olvidarte y me he dado cuenta tras mucho intentarlo que no hay manera de ganar.
Tengo miedo de vivir aferrada a los recuerdos y de que las heridas sean tan grandes que no pueda volver a levantarme para buscar el amor verdadero.
No te asustes, ya no me paso todo el día pensando en ti, ni en lo que estarás haciendo o con quién lo estarás haciendo, la universidad me ayuda a mantenerme entretenida en otros quehaceres, pero a veces, cuando paso por el lugar donde nos vimos por primera vez, o por el bar donde empezamos a conocernos mejor, cuando alguien me habla de ti y me dice que estás bien, regresan a mi mente las cosas que hicimos juntos, y todas las que podríamos haber hecho pero no hicimos; me acuerdo de nuestras primeras palabras, y de lo que me costó que no me temblasen los labios cada vez que me mirabas directamente a los ojos, no me costó mucho hacerte un hueco en mi vida porque desde hacía tiempo yo ya te estaba esperando, te echaba de menos sin conocerte, y cuando apareciste no me hizo falta ninguna señal para darme cuenta de que ibas a ocupar muchos capítulos de mi vida, de que te ibas a convertir...en la razón por la que vivir día a día"
Cartas a F.Kafka, Septiembre de 2011.
Todavía recuerdo tu sonrisa de los jueves y tu olor a verano inconfundible, a veces pienso que el destino me castiga cuando se me acerca alguien que huele a ti o cuando me llaman de la misma forma en la que tú lo hacías. He jugado a olvidarte y me he dado cuenta tras mucho intentarlo que no hay manera de ganar.
Tengo miedo de vivir aferrada a los recuerdos y de que las heridas sean tan grandes que no pueda volver a levantarme para buscar el amor verdadero.
No te asustes, ya no me paso todo el día pensando en ti, ni en lo que estarás haciendo o con quién lo estarás haciendo, la universidad me ayuda a mantenerme entretenida en otros quehaceres, pero a veces, cuando paso por el lugar donde nos vimos por primera vez, o por el bar donde empezamos a conocernos mejor, cuando alguien me habla de ti y me dice que estás bien, regresan a mi mente las cosas que hicimos juntos, y todas las que podríamos haber hecho pero no hicimos; me acuerdo de nuestras primeras palabras, y de lo que me costó que no me temblasen los labios cada vez que me mirabas directamente a los ojos, no me costó mucho hacerte un hueco en mi vida porque desde hacía tiempo yo ya te estaba esperando, te echaba de menos sin conocerte, y cuando apareciste no me hizo falta ninguna señal para darme cuenta de que ibas a ocupar muchos capítulos de mi vida, de que te ibas a convertir...en la razón por la que vivir día a día"
Cartas a F.Kafka, Septiembre de 2011.
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Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la verdadera esencia de la vida.
" Cristina siempre me acuerdo de ti, últimamente no te he podido escribir porque cada vez las cosas van peor, pero espero que hablemos pronto y así poder contarte. Te deseo mucha suerte en tus trimestrales, aunque seguro que no te hace falta. Tú estate tranquila, y no olvides que me acuerdo todos los días de ti. Te quiero cris."
Ves cosas y dices: ¿Por qué?,pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo: "¿Por qué no?".
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
Somos lo que escribimos.
Cuando crezcas descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo, o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
"El arte saca lo peor del artista"
" Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, se pueden conquistar papeles en blanco y hacerlos tuyos para siempre. Con teclados y parejas de movimientos se le puede mostrar al mundo todo lo que te gustaría haber dicho y nunca dijiste, todo lo que te gustaría haber sido, y nunca tuviste valor de serlo. Con esfuerzo y ganas se pueden conseguir metas inalcanzables, con dolor y sufrimiento se puede aprender a no volver a caerte, a saber decir "no" en la vida. Con un balón de fútbol y una camiseta se ganan mundiales, con luces y semáforos se despiertan ciudades y nacen amaneceres. Con una mano se puede crear magia, con dos, tocar canciones inolvidables. Con miradas y sonrisas, pueden nacer historias interminables, y con gestos y pasos se puede poner fin a principios cercanos. Con una palabra se pueden clavar sentimientos en el alma, y con un salto se puede ganar una batalla. Con colores, lienzos, y alguna que otra pluma se pueden crear ilusiones, pero también romperlas a pedazos, se pueden abandonar papeles en blanco y hacernos de nadie, para siempre."
"A different language is a different vision of life"
Se necesita toda una vida para aprender a vivir.
Lo bueno nunca acaba si hay algo que lo recuerda.
"Yo soy de las que piensan que la vida es la suma de las historias cargadas de buenos momentos, es la suma de los recuerdos felices, o las situaciones plagadas de sonrisas; y lo que verdaderamente importa, es que al final de tu vida, tengas millones de historias de ese tipo que contar, a quien esté dispuesto a escucharlas."