
Al ver este papel cualquier persona pensaría: ¡Qué cutre, podía habérselo currado más!. Sí, un triste papel en una funda. Así es como me defino yo, un papel que por fuera es como todos, pero que por dentro está compuesto de una forma que nadie se espera. Un papel que cualquier persona cogería, haría una bola de él, y lo tiraría a la papelera. Esa persona no sabe lo que hay dentro, ni lo sabrá nunca. Pero un día una chica se fijó en ese papel, y consiguió ver tras muchas observaciones e investigaciones que es lo que había dentro de él. Por lo visto a esta chica le gustó su composición y decidió que aquel era el mejor papel para escribir y contar su vida. pero al cabo de un tiempo la chica decidió unirse más al papel y se convirtió en una funda de plástico. Pero no una funda cualquiera, sino la mejor funda de plástico que existe. Una funda que ayuda a ese papel a no mojarse, a no arrugarse, y sobre todo a que nadie haga de él una bola para tirarlo a la papelera.
Pues sí, el papel soy yo, y tú eres la funda que me ha acompañado y ayudado siempre. Espero que esta unión no termine nunca. Gracias por todo. Eres la mejor.
Te quiero mucho.
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